
La tolerancia al café durante el climaterio puede variar entre mujeres. La respuesta a la cafeína no es igual en todos los casos y esto se vuelve aún más evidente en esta etapa. Hay mujeres que toman café y se sienten perfectamente bien, mientras otras notan ansiedad, palpitaciones, calor repentino, temblores o peor sueño.
Parte de esta diferencia se explica por la genética: algunas personas metabolizan la cafeína más lento que otras. También influye el estado hormonal, el nivel de estrés, la calidad del sueño y si el café se toma en ayunas. Durante la transición menopáusica, la caída de estrógenos puede volver al sistema nervioso más sensible a estímulos como la cafeína.
Por eso, algunas mujeres que antes toleraban bien el café comienzan a sentir molestias con la misma cantidad. Sin embargo, los estudios no muestran que el café sea “malo” para todas. Incluso se ha asociado a beneficios metabólicos y cognitivos cuando se consume con moderación.
