Además de promesas por doquier, los candidatos presidenciales de Fuerza Popular (FP), Keiko Fujimori, y de Juntos por el Perú (JP), Roberto Sánchez, lanzaron en el debate del domingo puyazos en busca de impactar sobre el electorado de cara a la segunda vuelta electoral de este domingo 7 de junio.
En el Centro de Convenciones de Lima, Sánchez arrancó con un saludo en quechua y reclamó acabar con la “dictadura congresal” que dirige Keiko Fujimori.
Fujimori agradeció a Dios como guía y dijo que Perú tiene bases económicas sólidas y que solo nos falta ordenarnos como país para progresar y tener un país con más empleo y seguridad.
Acusaciones
Para Fujimori hay dos opciones, ella que trae el orden para “arreglar” al país o “repetimos la misma receta que ya fracasó el 2021” y “destruirlo” con la “fórmula Castillo-Sánchez–Antauro”.
Sánchez indicó que “sí he trabajado toda mi vida” y pidió “salvar a la democracia” de las “garras” del fujimorismo y su “mafia congresal” que secuestró y subvirtió el sistema de justicia.
Migrantes
Sobre seguridad ciudadana, Fujimori prometió expulsar a los migrantes ilegales que cometan delitos, militarizar las fronteras y que los presos trabajen por sus alimentos, unidades de flagrancia como piedra angular del sistema de justicia y el reforzamiento de la inteligencia.
Sánchez culpó de la criminalidad a las leyes procrimen, a “la Señora del caos con k”, la corrupción y la mafia política congresal, y pidió muerte civil para los funcionarios corruptos, convocó a rondas y comunidades campesinas, y dijo que Fujimori ha corroído a la justicia.
Kaos y caos
Fujimori replicó que “caos se escribe con c, la c de Castillo” y Sánchez dijo que la bancada fujimorista aprobó leyes que han debilitado la lucha contra la criminalidad.
Fujimori refirió que “Antauro Humala, asesino de policías”, forma parte del equipo de Sánchez, y recordó leyes que atribuyó a JP, mientras Sánchez acusó al fujimorismo de blindar a “su socia Dina Boluarte”.
Poderes
Respecto al fortalecimiento del Estado democrático y derechos humanos, Sánchez que Fujimori no tiene derecho de hablar de estos temas por defender la dictadura de su padre y reclamó recuperar el derecho al referéndum con equilibrio de poderes y descentralizar recursos presupuestales.
Fujimori dijo que “los derechos humanos no se defienden únicamente mirando al pasado” y parten de acceso a servicios básicos, y prometió finalizar los esquemas de agua en Lima e implementar APP para acelerar inversiones, plantas desalinizadoras en la costa, reservorios en la sierra y pozos y sistemas potabilizadores en la selva, y entregar un millón de títulos de propiedad.
Prometen de todo
Al debatir sobre educación y salud, Fujimori prometió un plan gratuito para la primera infancia, “telemedicina en todo el país”, ampliar la atención contra el cáncer, duplicar Beca 18 y ampliarlo, y el retorno del Pronaa; y Sánchez prometió que el DNI sirva para intercambio prestacional de salud y dijo que no se le cree a Fujimori porque su bancada negó presupuesto para becas y le recordó a Vladimiro Montesinos al decir que él estudió con su plata porque “no tengo tío que me regale los estudios”.
Fujimori prometió un bono de reconocimiento de S/500 a las “mamitas” de los comedores populares.
Sueldo mínimo
En economía, empleo y reducción de la pobreza, Sánchez ratificó que subirá el sueldo mínimo a S/1500, dará crédito barato y asistencia técnica, y no menos de un millón de familias tendrán una pensión para la mujer emprendedora y jefa de hogar; rechazó ser comunista y garantizó la permanencia de Julio Velarde en el BCR tras “haber tenido discrepancias de orden menor”.
Fujimori, quien leía su discurso, prometió recuperar el rumbo de la inversión que genera empleo y volver a crecer con seguridad jurídica e independencia del BCR; reformar Sunat y Sunafil; impulsar a Prompyme y destrabar grandes proyectos paralizados. “Sánchez no cree en el progreso personal, le molesta que el peruano emprenda y crezca”, aseveró.
Se siente aludida
Fujimori le dijo “poco hombre”, luego de que Sánchez, en clara referencia a ella, dijo que él sí respeta a su padre, a su madre, a sus hijos y a sus hermanos.
Sánchez prometió infraestructura con una visión “descentralista, de progreso y estabilidad”, con “honestidad y cero corrupción” que no conoce Fuerza Popular.
¿Caos y desorden?
En su mensaje final, Sánchez convocó a las fuerzas democráticas contra el golpismo de “la señora del caos con k” y llamó al consenso con el plan para transformar el Perú que alcanzó con otros grupos; y Fujimori dijo que esta elección es entre “el caos y el desorden o recuperamos el orden y trabajamos por el futuro de nuestro país” con obras para “gobernar con fuerza y con amor”.
