
El cabello no crece de forma continua. Cada hebra atraviesa un ciclo natural de tres etapas que se repite una y otra vez.
La primera es la fase de crecimiento o anágena. Es la más larga y puede durar entre 2 y 7 años. Durante este tiempo, el cabello crece activamente desde el folículo piloso, una pequeña estructura ubicada bajo la piel donde se forma cada hebra.
Luego llega la fase de transición o catágena, que dura apenas unas semanas. En esta etapa, el crecimiento se detiene y el folículo comienza a prepararse para el recambio.
Finalmente aparece la fase de reposo o telógena. El cabello permanece en el cuero cabelludo durante unos meses hasta que cae de forma natural para dar paso a uno nuevo.
Por eso, perder entre 50 y 100 cabellos al día suele considerarse normal. El problema surge cuando el cabello cae más rápido de lo que logra renovarse o cuando el folículo produce hebras cada vez más finas.
