Mi mesa de votación no abrió a tiempo y me toca trabajar: ¿qué exigirle a mi empleador? | ECONOMIA

La jornada electoral del domingo 12 de abril comenzó con turbulencia. Se reportaron, en diversos puntos de la capital y el resto del Perú, demoras en la instalación de mesas de sufragio. En ese marco, Jorge Toyama, socio de Vinatea & Toyama, detalló todo lo que hay que saber si además de votar, le tocó trabajar el día de hoy.

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¿Mi empleador puede pagar mi multa por no votar?

Toyama sostuvo que la normativa peruana establece una diferencia en el trato de aquellos trabajadores que fueron seleccionados miembros de mesa por la ONPE y aquellos que no, pero que por ausentismo, fueron seleccionados en la cola.

“El que fue seleccionado previamente por la ONPE como miembro y fue a capacitarse tiene un día de descanso remunerado no compensable. Pero el ‘espontáneo’, que de seguro no lo tenía previsto y se le cambia todo su día, debe recuperar posteriormente el día no laborado”, apuntó.

Aparte, es necesario que el miembro de mesa acredite haber ejercido su rol electoral. Para ello, bastaría con presentar el certificado que otorga la ONPE, así como la copia de los elementos de la votación.

Otro punto clave que analizó Toyama es el caso de aquellas personas que, por la esencialidad de su rol laboral, recibieron la orden de su empleador de no asistir a votar y, en el caso les haya tocado, ser miembro de mesa. ¿Puede asumir la multa el empleador?

“En ese caso, si te piden que te quedes [en el trabajo], lo natural es que la empresa te pague la multa: S/ 265. Si no lo hace, allí hay un incumplimiento legal. El trabajador no puede sufrir las consecuencias de una imposición. La gran duda es que pasa si el trabajador igual quiere votar, qué prima allí: el derecho laboral o el derecho político de votar. Eso no está regulado en ningún lado”, respondió Toyama.

El experto laboralista mencionó que existe, en la jurisprudencia de Servir y Sunafil, un caso de un trabajador de una empresa de energía eléctrica. Si bien no es un precedente vinculante, sirve de referencia para estos casos.

“Hay trabajadores que se dedican a ver el caudal del río y reportar alguna anormalidad. A un empleado en este rubro lo obligaron a quedarse y él abandonó su puesto 5 horas para votar. La empresa lo sancionó con una suspensión descontada de un día, además de la multa. Al final, el caso en primera instancia se resolvió a favor del trabajador y la empresa no apeló. La sentencia decía que no era una labor esencial. Es interesante: no cabía la sanción, pero tampoco el pago de esas 5 horas”, reseñó.

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¿Qué hacer con los trabajadores CAS a futuro?

Toyama también abordó la agenda laboral pendiente que tendrá que resolver el próximo presidente del Perú. Específicamente se refirió al futuro del régimen de los trabajadores bajo el régimen de Contrato Administrativo de Servicios (CAS).

Como se sabe, el Congreso de la República ha promulgado en este último quinquenio, diversas normas a favor de los trabajadores CAS. Una de las últimas les otorga beneficios laborales como la gratificación y la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS), que recibió críticas por sus contingencias fiscales.

Al respecto, el abogado laboralista recordó que este régimen nació como una figura transitoria y que, más bien, se promulgó la Ley Servir, que buscaba unificar todos los regímenes laborales del Estado en uno solo.

Jorge Toyama, socio del estudio Vinatea & Toyama. (Foto: Alessandro Currarino)

Jorge Toyama, socio del estudio Vinatea & Toyama. (Foto: Alessandro Currarino)

“La mayor cantidad de trabajadores en el Estado son CAS: alrededor de 400 mil. Es una figura que nació temporal, pero hoy ya es permanente en la práctica. Tenemos una reforma que nació hace 15 años, la reforma del servicio civil, pero pocas entidades han migrado”, lamentó.

Toyama recordó que, un reciente informe de la organización Horizonte Laboral, reveló que solo el 3% de las propuestas laborales de los candidatos presidenciales, en sus planes de gobierno, nace del diálogo social. Ante ello, instó a cambiar el enfoque para dar viabilidad a las iniciativas.

“En un país donde el 70% de los trabajadores son informales, las reformas no pueden imponerse desde dentro del Congreso, deben partir del diálogo con todas las partes”, recalcó.

SOBRE EL AUTOR

Alessandro Azurín

Periodista económico con más de 5 años de experiencia en el rubro. Conductor de «En Clave Económica» de Diario Gestión en YouTube. Licenciado en Comunicaciones por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Cubro temas vinculados a proyectos de inversión público y privada en más de una modalidad y hago seguimiento a diversos sectores económicos.

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