Una noche que transcurría con aparente normalidad terminó convertida en escenario de horror en el distrito de Ventanilla. Anderson Aldean Collantes, un joven de solo 20 años, fue brutalmente asesinado tras ser interceptado por un grupo de sujetos que lo trasladaron hasta una zona elevada y poco iluminada del asentamiento humano Costa Azul, donde finalmente le quitaron la vida a sangre fría.
El crimen ocurrió la noche del domingo, en medio del silencio y la oscuridad que cubrían el cerro. Según información proporcionada por las autoridades, la víctima fue conducida por sus atacantes hacia un punto alejado, sin tránsito de personas y de difícil acceso, lo que habría sido aprovechado para cometer el asesinato sin testigos directos.
De acuerdo con las primeras diligencias policiales, una vez en la parte más alta del cerro, Anderson Aldean Collantes fue obligado a permanecer de rodillas.
En instructivos minutos, uno de los sujetos desenfundó un arma de fuego y le disparó en al menos cinco ocasiones, impactándolo en diversas partes del cuerpo y causándole la muerte de manera casi instantánea.
En la escena se encontraban tres personas, entre ellas el autor material de los disparos. Tras consumar el ataque, los sujetos abandonaron rápidamente el lugar, internándose entre la oscuridad y la accidentada geografía del cerro, lo que dificultó una intervención inmediata.
Cámaras captaron los destellos de los disparos
Uno de los elementos más relevantes para la investigación es el registro de las cámaras de seguridad instaladas en la zona. Si bien las imágenes no muestran con nitidez los rostros de los implicados, sí lograron captar a la distancia los destellos producidos por cada una de las detonaciones, así como la presencia de los tres individuos en el cerro de Costa Azul.
Estos registros audiovisuales se han convertido en una pieza clave para el trabajo de los investigadores, quienes analizan cuadro por cuadro las imágenes con la finalidad de reconstruir la secuencia de los hechos e identificar rutas de ingreso y escape utilizadas por los atacantes.
