¿Por qué quiere ser presidente del país?
Yo quiero ser presidente porque creo que tengo las competencias necesarias para liderar a la nación. A lo largo de 40 años he trabajado al servicio del Perú en diferentes regiones. Conozco la selva, la sierra y también la costa por mi trabajo. Adicionalmente, soy hijo de militar. Por lo tanto, conozco mucho más nuestro territorio, la idiosincrasia y cómo son las personas de diferentes lugares… Sé lo que necesitan y creo que estoy en la posibilidad de seguir trabajando y ayudando. Eso me mueve a ponerme al servicio de la patria.
No solo vivimos una crisis económica y política. Hay una crisis de valores como la honestidad.
Yo creo que los valores y principios son fundamentos de la persona, de las instituciones y de una nación. Sobre eso podemos construir. Dada una crisis, son lo único que nos va a permitir tomar decisiones. Los valores y principios son las muletas y las alas del hombre para hacer las cosas con honestidad. Y por eso se deben trabajar en la casa, en el colegio y desde el Estado.
Necesitamos héroes…
Cierto. Yo creo, más bien, que los héroes son aquellos que están en la calle, en el día a día. Héroes son los padres de familia, que son los primeros héroes que crían, pero correctamente y preocupándose por sus hijos. Están también los policías, los militares, los profesores, los bomberos… Están todas aquellas personas que cumplen su responsabilidad, porque todos generan el desarrollo para un país. En una nación tienen que haber líderes de alto nivel, líderes intermedios y líderes de los niveles inferiores. Todos deben trabajar para sacar al Perú adelante. Es una tarea absolutamente de todos.
Faltan referentes y ejemplos de vida. Eso explica el éxito de la película Chavín de Huántar.
Esta película ha dado exactamente lo que el ciudadano puede querer ver. Un hecho histórico y exitoso, algo que levanta la autoestima colectiva, algo que nos coloca en la situación de otros países y que le hace bien al ciudadano. Además, le refresca la memoria al ciudadano y le hace no solamente sentir valores, sino crear valores de amor a la patria, amor a la nación, amor a su país. Creo que por ahí va el asunto. Y quiero resaltar que le interesa bastante a los jóvenes. A mí me llama la atención cómo mis amigos me dicen: “Fui con mis hijos y me piden que les dé más información”. Es importante hacer ver que hace un tiempo atrás, no mucho, estuvimos sujetos a dos grupos terroristas: Sendero Luminoso y el MRTA. Los vencimos y eso es algo que se debe resaltar y deben aprender los jóvenes para defender lo que es absolutamente suyo.
No aparecen personajes como Toledo o Andrade…
Creo que los directores de la película han querido centrarla en un personaje carismático, un buen hombre como Juan Valer. Un padre de familia, alguien que trabajaba para el Estado dándole seguridad al presidente Fujimori. ‘Chizito’ era un tipo extraordinario, carismático, bromista, contaba chistes… Muy comando, muy militar. En él se refleja el entrenamiento de todos nosotros. Porque, además, estaban los del primer piso, que eran más de 40; los del segundo piso, que eran otros 40, y los francotiradores. Yo supervisaba todo porque era comandante de la patrulla. Entiendo que no han querido abordar la parte política para no politizarlo. Y para que llegue bien a todo ciudadano. Si no está politizado, nadie va a tener algo en contra.
A los fujimoristas no les ha gustado mucho. ¿Cuál fue el verdadero rol de Fujimori?
Hay niveles. Está el nivel político, el estratégico militar y el táctico. Yo trabajé en el táctico y también en el estratégico, porque se bloquearon todas las cosas y para evitar que se conozca la información estratégica. La tarea de quien gobierna, obviamente, es manejar el nivel político y estratégico nacional. Y sobre eso tiene que centrarse cualquier político. Hacer bien sus cosas. Creo que también se ven en la película actividades de inteligencia. Pudieron hacer notar que también hubo marinos. Hicieron una magnífica tarea. El rol de Fujimori fue político. Dio a conocer en la región que esos señores no eran luchadores sociales, sino terroristas.
¿Qué recuerda a 30 años de la guerra del Cenepa?
Este periodo que termina en la guerra del Cenepa fue algo muy bueno para la región. Con Ecuador hemos tenido conflictos desde que se dividió el Virreinato. Conseguimos la paz, que es fundamental para el desarrollo.
Usted enfrentó el Andahuaylazo. ¿Cómo explicar tanta gente apoyando a Antauro Humala?
Fue una rebelión armada. Un intento de golpe de Estado. Tomaron una comisaría y se apropiaron de cientos de armas. Se violó la Constitución. Fue un delito flagrante, definitivo y visto por todos. Y que, lamentablemente, comprometió a licenciados que creyeron en los ofrecimientos que se hicieron. Lamentablemente, murieron varios policías. El cálculo les salió mal. Trabajaba en el norte. Me responsabilizan por la muerte de los policías, que fue en la mañana, pero yo llego a Andahuaylas pasado el mediodía. Antauro tuerce la verdad.
Como Antauro, ahora muchos candidatos prometen cerrar el Congreso. Como expresidente del Parlamento, ¿qué le suscita?
Hay que reconocer que el Congreso tiene errores y delitos. Debe mejorar su calidad, sí, pero también hay aprovechamiento para desprestigiar a todos. Hay muy buenos congresistas. Se debe precisar quiénes tienen la responsabilidad. La institución no puede maltratarse. El Congreso es uno de los tres poderes del Estado. Sale de lo que quiere la población. Es un espejo.
Cuarenta años después, la izquierda vuelve a sacar lo de Accomarca.
Sucedió en el año 1985. Trabajaba en Ayacucho. Lamento lo sucedido. Fue un grave error el que cometió un comandante con su patrulla. En el proceso comprendieron a cuatro patrullas. Yo comandaba la compañía Lince. Pero no estuve en el lugar, no di las órdenes y no me reportaron. Y eso se probó en el proceso. Salí absuelto por decisión de los tres vocales, por unanimidad. Y fue ratificado en la Corte Suprema.
“NO CREO EN EL INSULTO”
Usted dirigió el Congreso durante la vacancia de Castillo. ¿Qué piensa de su sentencia?
Yo pensé que le iban a colocar más años al señor Pedro Castillo, pero lo que sucedió el 7 de diciembre de 2022, obviamente, fue un golpe de Estado desde el momento en que cierra el Congreso y decide que entren en reorganización el Poder Judicial y el Ministerio Público. Está introduciéndose dentro de una materia que no es su competencia. Además, propone que se reformen instituciones que no dependen de él. Atropella todo ello. Y, por último, decide que las fuerzas del orden se hagan cargo. Ese es un golpe de Estado. Obviamente, violó la Constitución y cometió un delito. Y por eso es que él es vacado en flagrancia, porque se va contra el artículo 46 de la Constitución, que dice que ningún ciudadano le debe obediencia. Es un Gobierno usurpador. Y, por lo tanto, se colocó dentro el artículo 113, numeral 2 (de la Constitución), que vaca por permanente incapacidad moral. Y eso fue ratificado por el Tribunal Constitucional en una sentencia donde dice que el Congreso hizo lo correcto.
¿Por qué tanta gente piensa que fue víctima de un golpe? Ofrecen indultarlo.
Hay personas que no saben lo que hizo. También estuvo involucrado en asuntos de carácter penal por corrupción. Es falta de información. Y otros están más centrados en la idea de que fue un buen presidente. Pero hay una buena cantidad de personas que están aprovechándose de eso porque quieren cosechar los votos. Eso es obrar mal, desinformar y maleducar a la población. Lo que sucedió está claro; por eso, está condenado el señor Pedro Castillo. Debe servir para comprender que esa no es la vía.
¿Qué piensa del caso de Juan Velasco?
Yo pienso que el general Velasco Alvarado, que fue comandante general del Ejército y luego presidente de la República, no es una persona sobre la cual yo podría tomar un ejemplo. Primero, porque hizo un golpe de Estado. O sea, tomó el poder de una manera ilegal. En segundo lugar, cerró el Congreso y gobernó sin él, solamente con decretos legislativos. Hizo transformaciones, por ejemplo, la Reforma Agraria, la reforma de la educación, estatizaciones, también empresas privadas… Y su política económica no fue buena, lamentablemente. Entonces, por más buena voluntad que él haya tenido, creo que siguió una ruta socialista a la cual muchos comunistas se le pegaron y al final los resultados no fueron convenientes para nosotros. Y fue un gobierno de facto y autoritario.
Hay otros militares en campaña. Wolfgang Grozo, ex-FAP, Hebert Caller, de la Marina. Y Roberto Chiabra. ¿El elector busca autoridad?
Es un fenómeno interesante. Los militares somos ciudadanos que hemos servido a la nación en diferentes lugares; conocemos la realidad y nuestra idiosincrasia. Tienen todo el derecho que tiene un ciudadano para intentar un cargo público. Soy hijo de militar, así que conozco mucho más. En mi carrera militar, con la gracia de Dios, he tenido éxitos que son públicos. Cenepa, Chavín de Huántar, Andahuaylas. Y como político, la presidencia del Congreso con la vacancia del señor Castillo. Creo que, como dije hace un momento, estoy en la posibilidad de trabajar de modo honesto y luchar para tener un país seguro. Es importante tener un Estado eficiente.
¿La gente quiere unidad antes que insultos? Hay saturación de ataques.
Yo no creo en el insulto, no creo en la falta de respeto. Insultar es lo más fácil del mundo. Insultar al Congreso es lo más fácil del mundo porque da réditos. El asunto es poner ideas. Algunos insultan y a la hora de los loros no funcionan. La gente no quiere eso. Está harta. La gente no quiere que se insulten. Quieren que los ayuden. Para ir al Gobierno uno no puede ser un aventurero. Uno tiene que tener una visión, una estrategia, una idea de Estado.
¿Cómo serían sus primeros 100 días?
Yo creo que en mis primeros 100 días de gobierno tendría que darle importancia a lo que más quiere la población: la seguridad. Es necesario tratar la inseguridad con una acción inmediata, con hechos que actúen contra el sicariato, las extorsiones, el robo, las organizaciones criminales y las bandas. Deberíamos terminar en una transformación de la Policía, que estamos manejando ya hace un buen tiempo.
¿Qué haría con la Policía?
Si nosotros tenemos una Policía sólida, educada, entrenada, con el equipamiento que corresponde y con una cultura organizacional donde sepan que deben funcionar correctamente, que valoren su institución y que cumplan las tareas sin necesidad de control, vamos a poder funcionar bastante bien. Igual con el Poder Judicial y la Fiscalía. También es importante revisar asuntos de carácter económico, el trabajo, la salud, la minería ilegal y la educación.
¿Qué otra medida de seguridad tomaría?
El control de fronteras, que va de la mano con la conectividad nacional. Puertos, aeropuertos, carreteras. La electricidad más cara está en Loreto. No hay que darle la espalda a la Amazonía. Los gobernantes no le dieron importancia. Y lo de los migrantes en el sur es tarea de Relaciones Exteriores del Perú y Chile.
Ha hablado fuerte contra la minería ilegal.
La minería ilegal es un grave problema que no solamente afecta a nuestra economía y al medioambiente, sino que, lamentablemente, va generando una forma de vida en muchos ciudadanos que le prestan servicios. Contra eso se tiene que ser muy firme. Hay que trabajar por la formalización de esos mineros artesanales. Pero a la minería ilegal que destruye, que depreda y que hace delincuencia, a esa sí hay que combatirla. El Reinfo es carta blanca a que se sigan comprando explosivos. Si no, se sale del Reinfo y se toma otra forma… Sobre eso se tiene que trabajar. Tengo la esperanza de que el señor Jerí va a trabajar en ese sentido.
“No podemos decir que los del MRTA son luchadores sociales”
¿Qué piensa del candidato Alfonso López Chau, quien dijo que Víctor Polay era un luchador social?
Los del MRTA fueron terroristas. Hicieron demasiado daño. Víctor Polay ha sido un terrorista que lideró el MRTA, que es de carácter marxista-leninista y con orientación castrista, comunista. Se levantaron en la selva central, hicieron daño y eran muchos. Había columnas como de 200 que iban uniformados. Aplicaban la justicia a su propio modo, querían tomar el poder y eso obviamente es un rezago de la Guerra Fría. Es producto de algo que ya menos mal va desapareciendo, aunque algunos siguen pensando que el comunismo va a ser bueno. Yo pienso que están errados. Todo lo que es izquierda al final nos trae solamente problemas. Él ya estaba detenido en la cárcel cuando parte del MRTA tomó la residencia del embajador de Japón. Entonces, no podemos decir que los del MRTA son luchadores sociales, tenemos que ser claros. No podemos decir algo que la juventud puede creer. Ya basta de estar errados, de caminar por un costado y contribuir con la falta de información. Eso le hace daño a una nación.
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