Trae perros al “depa” y no le gusta limpiar (CASOS DEL CORAZÓN) | CASOS-DEL-CORAZON

Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Andrés, de 28 años, que nos escribe desde Lince.

Doctora Magaly Moro, le escribo porque siento que mi relación se me escapa de las manos por un tema que jamás imaginé. Hace seis meses decidí convivir con Estela, mi novia, ilusionado por empezar una vida juntos en nuestro pequeño nido de amor, mi departamento. Al principio todo era felicidad y armonía, pero la situación cambió drásticamente cuando ella empezó a recoger perros de la calle.

La primera vez acepté a un cachorro pequeño porque me conmovió su deseo de ayudar, pero pronto llegaron dos más y el espacio se volvió insuficiente. Vivimos en un lugar muy reducido donde apenas entramos los dos, y ahora con tres animales la convivencia se ha tornado asfixiante y caótica. Ella tiene un corazón de oro, pero no se da cuenta de que nuestro hogar es un caos.

Lo que más me duele y agota es que ella no se preocupa por mantener la limpieza mínima en la casa. Llego cansado del trabajo y, en lugar de encontrar un ambiente tranquilo, debo ponerme a limpiar los desastres y olores que dejan los perros. Siento que todo el peso del orden recae sobre mis hombros mientras ella ignora el desorden.

La gota que derramó el vaso fue que hace unos días decidió traer a un cuarto animal sin consultarme, a pesar de que ya no podemos ni caminar. Amo a mi novia con toda mi alma y no quiero perderla, pero no soporto vivir en medio de esta suciedad. Me siento atrapado entre el amor que le tengo y el rechazo que me produce mi propio hogar. Mi paciencia ha llegado a su límite.

CONSEJO

Querido Andrés, es noble amar a los animales, pero una relación requiere acuerdos y respeto por el espacio compartido. Debes hablar con ella seriamente sobre la convivencia y la higiene. Si no hay acuerdo, la relación podría destruirse. Busquen juntos un refugio para los animalitos y prioricen su bienestar como pareja. Mucha suerte.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *