Tim Cook (1960, Alabama), uno de los directivos más influyentes de la industria tecnológica, dejará la dirección ejecutiva de Apple en septiembre para asumir el cargo de presidente ejecutivo. Cook había asumido como consejero delegado en 2011, tras la muerte de Steve Jobs, icónico cofundador de la firma.
Ingeniero industrial por la Universidad de Auburn y con un Máster en Administración de Empresas por la de Duke, Cook desarrolló gran parte de su carrera en tecnológicas como IBM, Intelligent Electronics y Compaq antes de incorporarse a Apple en 1998.
Su llegada a la empresa de la manzana mordida marcó un cambio estructural en su gestión operativa, primero como vicepresidente de operaciones y responsable de rediseñar la cadena de suministro global, para lo cual se centró en reducir costes y optimizar inventarios, además de externalizar la producción.
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Aquel modelo se convirtió en un pilar del crecimiento de la empresa para las dos décadas siguientes, consolidando a Apple como una de las compañías más valiosas del mundo con productos clave como el iMac, el iPod y, más tarde, el iPhone, además de nuevas categorías como Apple Watch, AirPods o Apple Vision Pro.
Cuando Cook asumió el cargo en 2011, Apple tenía una capitalización bursátil de alrededor de US$ 350,000 millones, mientras que en la actualidad supera los 4 billones, lo que supone multiplicar su valor por más de diez en este periodo, siendo ahora la tercera mayor cotizada del mundo.
Crecimiento sin precedentes
La muerte de Jobs dejó a Apple en un momento de transición, dado el fuerte vínculo existente entre la marca y su figura, pero Cook ha logrado en estos años un crecimiento sin precedentes en términos de ingresos y diversificación de negocio.
Este crecimiento se apoyó tanto en la fortaleza del iPhone como en la expansión de los servicios digitales, entre ellos Apple Music, iCloud, Apple TV+ y la App Store, una estrategia que permitió a la empresa reducir la dependencia del hardware y reforzar un ecosistema integrado de productos y servicios.

Esta imagen, obtenida el 14 de septiembre de 2021 por cortesía de Apple Inc., muestra al CEO de Apple, Tim Cook, con el iPhone 13 Pro Max y el Apple Watch Series 7 durante un evento especial en Apple Park en Cupertino, California. – El CEO de Apple, Tim Cook, protagonizó un video de impecable producción el martes para lanzar un nuevo iPhone, con pocas pistas sobre la excepcional serie de problemas que enfrenta su compañía, incluyendo cambios de política, un ataque de software espía y batallas legales. (Foto de Handout / Apple Inc. / AFP)
Su estilo de liderazgo se ha caracterizado por su perfil discreto y metódico, muy centrado en la eficiencia, desde el que impulsó la expansión en mercados hoy esenciales para Apple como el de India y sobre todo el de China.
Cook viajó en múltiples ocasiones al gigante asiático para reforzar relaciones con las autoridades y con socios estratégicos, en un mercado clave tanto por su peso como consumidor como por su papel esencial en la cadena de producción de la compañía.
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Sin embargo, su mandato también ha estado marcado por los retos en inteligencia artificial, un terreno en el que Apple ha sido más conservadora que sus principales competidores. Pese a iniciativas propias como Apple Intelligence, la compañía ha recibido críticas frente al rápido avance de Google o Microsoft.
Cook también ha tenido que gestionar desafíos regulatorios, especialmente en Europa, donde la Comisión Europea ha impuesto cambios en el modelo de la App Store y en las políticas de competencia digital, tensiones que obligaron a Apple a adaptar parte de su estrategia de negocio.
Más allá de la tecnología, Cook ha defendido públicamente el derecho a la privacidad digital, que ha calificado como “un derecho humano fundamental”, y fijó el objetivo de alcanzar la neutralidad climática en 2030, mediante una reducción significativa de emisiones y la transición de su cadena de suministro a energías renovables.
“Ha sido el mayor privilegio de mi vida ser director ejecutivo de Apple y que se me haya confiado el liderazgo de una empresa tan extraordinaria. Amo a Apple con todo mi ser”, escribió hoy Cook, de 65 años, en su comunicado de despedida.
En el ámbito personal, en 2014 el empresario se declaró abiertamente homosexual y dijo que ser gay “es uno de los mejores regalos que Dios me ha dado”.
“Si saber que el director ejecutivo de Apple es gay puede ayudar a alguien que lucha por aceptar quién es, dar consuelo a quien se sienta solo o inspirar a la gente a insistir en su igualdad, entonces merece la pena sacrificar mi propia privacidad”, afirmó entonces.
