
Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Luis, de 32 años, que nos escribe desde Jesús María.
Querida doctora Magaly, le escribo porque estoy cansado de tropezar con la misma piedra en el amor. He llegado a pensar que nunca encontraré a esa compañera ideal que me valore por lo que soy y no por mi billetera. No soy un hombre tacaño, pero me duele que me vean como una tarjeta de crédito andante y no como un ser humano.
La última decepción tiene nombre propio y se llama Britanie, una joven que al principio me pareció muy encantadora y especial. Sin embargo, mis ilusiones se derrumbaron cuando ella me soltó con mucha frialdad que se consideraba una mujer de “alto valor”, que si deseaba seguir saliendo con ella, debía estar dispuesto a “invertir” en su estilo de vida. Me quedé helado al escuchar que el cariño tenía un precio y que mis sentimientos no eran lo importante.
Yo no tengo problemas en engreír a la persona que amo con detalles, pero me niego a que me sangren. Lo único que busco es una mujer inteligente, trabajadora y que no sea interesada. Me gustaría compartir una cena o un viaje porque nace del corazón, no porque sea un requisito previo para recibir afecto.
A mis 32 años, me siento atrapado en una soledad profunda y con el miedo constante de volver a ser utilizado por otra chica. ¿Acaso ya no quedan mujeres que busquen una relación formal basada en el apoyo mutuo y el esfuerzo compartido? Siento que el interés ha matado la magia de la conquista y que ser un hombre bueno ya no es suficiente para nadie.
CONSEJO
Querido Luis, no permitas que las malas experiencias cierren tu corazón ni definan tu concepto de las mujeres. Existen muchísimas personas valiosas, trabajadoras e independientes que, al igual que tú, buscan un amor honesto y sin etiquetas de “valor” económico. Sigue buscando en espacios donde se valore la esencia sobre la apariencia. Mereces a alguien que quiera caminar a tu lado por elección, no por interés. Suerte.
