Febrero ha sido un mes de especial notoriedad para Vladimir Cerrón. El prófugo líder de Perú Libre, quien postula a la Presidencia de la República desde la clandestinidad, ha sido noticia por las extensas entrevistas en vivo que ha ofrecido a varios medios de comunicación.
Parece ser fácilmente ubicable para todos, menos para la Policía Nacional.
Cerrón, prófugo desde el 6 de octubre de 2023, tiene vigente una orden de prisión preventiva en el marco de una investigación por la presunta comisión de delitos como organización criminal y lavado de activos. La Fiscalía lo investiga por supuestos aportes ilícitos y el presunto manejo irregular de fondos vinculados a Perú Libre.
Se mantiene vigente una requisitoria en su contra. El Estado ofrece 500 mil soles por información que dé con su paradero.
En los gobiernos de Dina Boluarte y José Jerí no se lo pudo capturar. Y el nuevo presidente de la República, José María Balcázar, es miembro de la bancada parlamentaria de Perú Libre, partido del que fue militante hasta junio de 2022. El propio Cerrón dijo que conversó con él hasta 2023.
En 2024, en una entrevista con Canal N, Balcázar reconoció públicamente que Cerrón era su amigo. “Somos muy amigos. Además, él reconoce mis capacidades, que son modestas. Si yo marco a Cerrón ahorita en este momento, Cerrón me contesta”, declaró aquella vez.
La cercanía política entre ambos añade un elemento más al debate sobre la eficacia real de los esfuerzos del Estado por capturarlo.
¿VERDADEROS ESFUERZOS?
¿Realmente es tan difícil dar con el paradero del exgobernador de Junín? Juan Velit, exjefe del Consejo Nacional de Inteligencia, que luego se convirtió en la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI), dijo que “sin lugar a dudas hay un nivel de complicidad de los mecanismos de seguridad con el señor Cerrón”.
“Existen mecanismos y elementos de interceptación telefónica para poder rastrear las llamadas y ubicar el lugar donde está el señor Cerrón. Es sorprendente que hasta ahora inteligencia, especialmente de la Policía, no pueda ubicarlo”, declaró a Perú21.
Velit considera que Cerrón “es el prófugo menos buscado del Perú”.
Según sostuvo, la Policía actualmente tiene “medios mucho más sofisticados” que la propia interceptación telefónica para ubicarlo. “Con un geolocalizador pueden encontrarlo. Este señor mañana, tarde y noche da entrevistas y hace mítines y no lo pueden capturar. Es sorprendente e indignante”, indicó.
“Aquí hay una complicidad más que una falla. Se está demostrando al mundo que la justicia peruana es absolutamente incompetente para detener a este señor”, finalizó.
Desde la Policía, en más de una oportunidad, han sostenido que la ubicación de Cerrón puede verse limitada por factores operativos y procesales.
HERRAMIENTAS DIGITALES
En tanto, el especialista en derecho digital Erick Iriarte manifestó que “cualquier instrumento digital permite ubicar dónde está el usuario en la medida que permite ubicar dónde está el IP. Si la plataforma registra cuál es el IP de donde se conectó, la autoridad pública, preguntando a la entidad donde se hizo la conexión, debería saber la ubicación”.
Sin embargo, detectó tres problemas. El primero, dijo, es que la mayoría de entidades o de plataformas virtuales no tienen sede en Perú, con lo cual “debe haber cooperación internacional o que Perú tenga algún tipo de alianza para saber el número IP”.
Lo segundo, añadió en diálogo con Perú21, es que, de ser el caso, se podría identificar el número IP, “¿pero qué pasa si más bien es una VPN o una red virtual? Le hago creer al sistema que estoy en otro lugar. Igual el VPN podría darme la ubicación, pero la mayoría de empresas de VPN no está en Perú”.
En tercer y último lugar, dijo, “puede que no use un dispositivo suyo sino de alguien más, con lo cual el número IP identificaría el número de alguien más. Ubicaría a alguien más y no específicamente a Cerrón”.
Iriarte lamentó que a Perú, “en la práctica, todavía nos falta normativa sobre informática forense”. Empero, recordó que la Policía tiene una división de delitos informáticos, la División de Investigación de Delitos de Alta Tecnología (Divindat), que debería facilitar los procedimientos para dar con el paradero de Cerrón.
Por el momento, y desde hace 28 meses, el líder de Perú Libre permanece prófugo mientras continúa apareciendo en medios de comunicación, en vivo y sonriente, proyectando su campaña presidencial con miras a tomar el poder en abril.
