El silencio absoluto de un tribunal federal de Manhattan se quebró en segundos. En medio de la primera comparecencia judicial del dictador Nicolás Maduro en Estados Unidos, una voz surgió desde el público y lanzó una acusación directa que paralizó la sala.
“Pagarás por lo que le has hecho a Venezuela”, gritó Pedro Rojas, expreso político de Venezuela, quien es asesor financiero y tiene 33 años.
En respuesta, Maduro dijo: «En el nombre de Dios, seré libre».
Rojas fue felicitado por sus compatriotas.
En una publicación en Instagram, el venezolano dijo que no podía quedarse callado. «Tenía que decirle a Maduro lo que es. Es un criminal. El responsable de que 9 millones de venezolanos estén naufragando por el mundo».
Rojas pensó que iba a ser detenido al término de la audiencia, pero no ocurrió.
El activista estuvo acompañado de Jorge Torrealba, un caricaturista de 35 años, que dibujó al caído dictador y a su esposa.
MÁS DETALLES DE LA AUDIENCIA
La escena marcó toda la audiencia. Así lo describió el abogado Nizar El Fakih, quien estuvo presente en el tribunal federal de Nueva York y siguió de cerca la comparecencia de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, ambos detenidos en una causa por narcoterrorismo.
Según relató el jurista a un programa del medio independiente, Efecto Cocuyo, la pareja estuvo asistida por tres abogados privados y permaneció sentada uno junto al otro durante toda la diligencia.
“Hubo consultas constantes con la defensa, muchas de ellas por escrito”, explicó.
También señaló que el tribunal dispuso la presencia de tres intérpretes por cuestiones idiomáticas, un factor que prolongó la audiencia más allá de lo habitual.
El momento clave ante el juez
Uno de los pasajes centrales se produjo cuando el tribunal consultó a los imputados si contaban con la acusación por escrito.
Ambos respondieron que sí, aunque Maduro solicitó un tiempo a solas para leer el documento. El pedido fue rechazado por el juez Alvin Hellerstein, de 92 años, quien le indicó que podía revisarlo en ese mismo momento dentro de la sala.
“El clima era de confusión. Estaban preocupados y tratando de entender lo que estaba ocurriendo”, relató El Fakih.
Según su testimonio, Maduro miraba reiteradamente hacia los costados, intentando ubicarse y comprender la dinámica del tribunal. Cuando llegó el turno de Flores, aseguró que “no le salía la voz”.
Durante la audiencia, Maduro se declaró no culpable de los cuatro cargos federales que enfrenta, entre ellos conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína y delitos vinculados a la posesión de armas de guerra.
En ese contexto, volvió a presentarse como un “presidente capturado” y un “prisionero de guerra”.
¿CÓMO LUCÍAN MADURO Y SU ESPOSA?
El abogado subrayó que tanto Maduro como Flores “todavía están tratando de asimilar lo que están viviendo como detenidos”, tras su traslado y reclusión en Estados Unidos.
El juez Hellerstein fijó una nueva audiencia para el 17 de marzo. Hasta entonces, Maduro continuará detenido en una cárcel federal de Brooklyn. Su defensa, encabezada por Barry Pollack, informó que por ahora no solicitará la libertad bajo fianza, aunque dejó abierta la posibilidad de hacerlo más adelante
También planteó la opción de un cambio de centro de detención por las condiciones del penal y mencionó que ambos imputados presentan malestares de salud. En el caso de Flores, la defensa sostuvo que presenta golpes y moretones atribuibles al operativo de captura.
La causa, impulsada por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York desde 2020, acusa al exmandatario venezolano de liderar una estructura dedicada al narcotráfico internacional, una hipótesis que el chavismo rechaza y califica como una persecución política.
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