Cuando le preguntan, él responde con total honestidad, así no gusten sus respuestas, así caiga en polémica. El padre Omar levanta pasiones a pesar de ser sacerdote. Han dejado hasta diez balas en la puerta de su parroquia y, horas después de opinar en contra de Pedro Castillo, lograron deslizar en el interior de su centro de ayuda, entre un montón de ropa donada, una granada de guerra. Al parecer alguien lo protege desde el más allá.
Lo cierto es que su historia está llena de rebeldía y confusión. Tal vez por la incertidumbre en su búsqueda, por no encontrar la respuesta a la pregunta que siempre se hacía: “¿Y después qué?”. Ser sacerdote, en todo caso, era lo último que imaginaba para su vida. Ser misionero podía ser; le llamaba la atención desde chico, “pero si pudiera casarme”, le decía a su madre cuando tenía solo 14 años. El celibato no era opción.
Su familia había escalado a una posición privilegiada gracias a que su padre, tras pasar brevemente por la FAP, destacó profesionalmente: “El trabajo que más nos marcó fue el de Aeroperú por la cantidad de viajes que hacíamos. Fuimos a Europa, Asia y Norteamérica, lo que nos dio mundo”, cuenta el padre Omar. Por ello y por su personalidad extrovertida, recuerda que creció lleno de amistades, viajes y fiestas, pero a pesar de reconocer el don que Dios le dio de comunicarse y relacionarse con mucha gente, había algo que le daba inestabilidad. Estudió inglés; en Nueva York conoció una chica belga vegetariana, entonces estudió francés y dejó de comer carne mientras duró el amor. Volvió a Perú, estudió fotografía, practicó andinismo con los mejores, ingresó a estudiar Derecho y conoció en la universidad a Beto, Maritere, Pedro Suárez Vértiz, Mónica Zevallos, Susan León, Bernie Paz, entre otros amigos que hasta hoy mantiene. En algún momento estuvo a punto de casarse pensando en que podía tener 12 hijos —dos equipos de vóley, decía—, pero terminó la relación por teléfono y por ello sigue pidiendo perdón. Lo que está claro es que en su vida algo faltaba. De pronto, sus padres se convirtieron radicalmente a la fe católica. Omar se resistió. Confiesa que comenzó una guerra contra ellos. Desde su rebeldía, desarrollaba trabajos universitarios sobre Hitler y la retórica de Platón. Omar tenía una vida como cualquier joven. ¿Sexo, drogas y alcohol?, le pregunto y responde: “Creo que hay muchos que lo han probado, pero tienen miedo a contarlo porque piensan que serán juzgados, y la verdad es que a mí el único juicio que me preocupa es el de Dios”. Una noche de fiesta, se cansó y dando gritos desesperados, quizá al cielo, manejó hasta una parroquia conocida, donde casualmente había una vigilia por Pentecostés. Conversó toda la noche con un sacerdote y continuó por ese camino unos seis meses. Tenía 24 años y hoy, a sus 58, dice con mucho sentido del humor —siempre político y de derechas— que, salvo se le cruce Giorgia Meloni al frente, no piensa dejar la sotana ni a la hora de votar.
El padre Omar es político. ¿Afirmación verdadera o falsa?
Político, no partidario. Para mí no hay tabú. Además, con los amigos se puede hablar de cualquier cosa. También de fútbol, política y religión, aunque se diga que son temas prohibidos. Si se caldean los ánimos, la amistad hace que todo vuelva a lo normal.
Aunque hay temas más sensibles, ¿no se quita la sotana al descalificar a los comunistas?
Cuando descalifico a un comunista estoy con la sotana más puesta que nunca, porque la Iglesia enseña que el comunismo es el enemigo. Mi lucha política es desde la enseñanza de la Iglesia. Como decía Juan XXIII, los sacerdotes tenemos la obligación de participar en las realidades temporales. No podemos vivir en una burbuja y aquí el comunismo ha hecho mucho daño, comenzando por el terrorismo, que es una consecuencia de ello.
Se podría pensar que el socialismo es una opción más moderada para un sacerdote.
No. En España, Francia, Inglaterra, Italia, Alemania u Holanda, el socialismo se ha vuelto un califato. Yo no estoy de acuerdo ni siquiera con la derecha española del PP, yo soy más de VOX: una derecha verdadera. ¡Se te han abierto los ojos! (se ríe). Yo creo en la solidaridad y en la apertura de fronteras, pero controlada por el país que recibe a las personas, respetando la cultura y el orden, sin tratar de cambiarlo. VOX aboga por una migración ordenada. Yo igual.
Pensaría que primero están las personas que la lucha política polarizada que existe hoy.
Mira, yo tengo 103 trabajadores acá y 61 son venezolanos. Para mí es una forma de cuidarlos. Tengo, además, 433 residentes con capacidades especiales, desde bebés hasta adultos mayores. Yo no voy a la marcha de la vida, ni siquiera cuando la organizaba Cipriani, quien es mi amigo. Lo que hacemos acá (en el centro) es mi marcha por la vida.
¿Qué opina de los mandatarios de extrema derecha y la tendencia mundial que existe?
Se usa mucho lo de extrema derecha para descalificar a Milei, a Noboa, a Vox, a Meloni, a Trump, a Bukele, al partido de Le Pen en Francia, que va a ganar… Para mí son personas de derecha que tienen las ideas claras.
¿De acuerdo con Trump?
Estoy de acuerdo con las ideas, aunque no estoy de acuerdo con la forma en que aplica alguna de estas ideas.
¿Y el desprecio que tiene hacia algunas personas no contrasta con la mirada religiosa?
¿Sabes qué es lo que yo veo? Yo veo que las autoridades dicen una cosa y hacen otra. Mientras que hay autoridades que dicen una cosa y no la cumplen, Donald Trump es duro en el trato, pero cumple lo que está diciendo. Es coherente. Pedro Sánchez, por ejemplo, es un incoherente, mentiroso e hipócrita. Dice una cosa, pero en su vida privada hace otra. Él construyó su carrera sobre la base de los prostíbulos de su suegro. Entonces, yo veo esa diferencia.
Trump tampoco sale de la mejor cuna. Ha pisado cabezas y tiene a Epstein entre sus amistades.
Bueno, lo de Epstein es relativo. Todavía no sale nada oficial de que haya estado Trump y depende de dónde lo mires. Es un presidente que ha logrado una primera firma de paz real entre Israel y Palestina, por ejemplo. ¿Quién ha logrado eso? A mí me pareció una vergüenza absoluta de parte de la academia que premiaran a Obama. Él expulsó más migrantes que Trump, solo que no hubo propaganda.
¿Y el Nobel de la Paz a Corina Machado?
Corina Machado no es la madre de Teresa Calcuta, pero me parece bien que le han dado el premio Nobel. Es una mujer valiente que lucha contra una situación de terrible que vive su país. Ocho millones de venezolanos estan fuera por este par de personas que han gobernado, primero Chávez y ahora Maduro, además metidos en temas de corrupción absoluta. Entonces sí me parece bien que le hayan dado el premio.
¿Estaría de acuerdo con una invasión a Venezuela?
Tiene que pararse esa situación de delincuencia desde la cabeza de un Gobierno. Esta persona dirige un cártel donde permite o promueve el tráfico de las drogas hacia los Estados Unidos, hacia Europa, hacia cualquier país del mundo. No tiene que ser Estados Unidos, pero alguien tiene que hacer algo en esto.
Podría EE.UU. dejar de tener negocios con el petróleo de Venezuela, para comenzar.
Es la hipocresía internacional. Trump podría hacerlo, estamos de acuerdo. Debería hacerlo para ser coherente.
Regresando al Perú, imagino entonces que su candidato es Rafael López Aliaga.
Es que ¿quién más? No se puede votar por gente que no diga las cosas claras y que no llame a la corrupción por su nombre. Aunque el problema es su vicepresidenta, Norma Yarrow. Creo que tiene intenciones personales y no digo que sean malas, pero no son las mismas que las de Rafael. Te digo una cosa: si es tan fácil vacar a un presidente, va a ser fácil que ella quede en el cargo y no sé si tiene las condiciones y la capacidad. Lamentablemente, entre los candidatos que hay no existe reserva moral, pero frente a una situación crítica creo que tienes que taparte un ojo por algunas cosas y ver lo positivo de las opciones que tienes.
¿Algún día participará en política partidaria?
Yo soy cura y todos los curas que se han metido en política han fracasado. Nuestras almas están hechas para ser puras. Si alguien me pregunta como tú, voy a ser transparente según el panorama que tenemos, así me digan ‘facho’, que me han dicho ‘facho’ mil veces. Como todos, puedo tener certezas e incertidumbres, pero sin dudar nunca de la existencia de Dios, incluso en los momentos más oscuros.
DATOS DEL PERSONAJE
-A los 33 años se ordenó como sacerdote.
-Fue director en la Ciudad de los Niños en San Juan de Miraflores.
Fundador de la Asociación de las Bienaventuranzas en Tablada de Lurín desde hace 18 años, cuando recibió a la primera persona con habilidades diferentes no paró. Hoy atienden en tres sedes a 433 niños, niñas, adolescentes, adultos y adultos mayores, con enfermedades psiquiátricas y físicas.
