El nuevo embajador de los Estados Unidos en el Perú, Bernie Navarro, arribó al país e inició oficialmente su misión diplomática con un mensaje de cercanía, cooperación y fortalecimiento de la relación bilateral, en una ceremonia de bienvenida.
Durante su primer pronunciamiento, el representante del gobierno del presidente Donald Trump agradeció el recibimiento del equipo de la embajada y destacó el apoyo brindado durante el proceso de transición. Asimismo, expresó su vínculo personal con el país, al llegar acompañado de su familia al “país natal” de su esposa, Claudia, recordando además que su matrimonio se celebró en Lima y que ha mantenido vínculos previos con el Perú a través de misiones comerciales como empresario.
El diplomático subrayó que asume el cargo con “mucha energía y entusiasmo”, y delineó tres ejes principales que marcarán el inicio de su gestión:
En primer lugar, remarcó que el Perú es un país aliado de Estados Unidos. Señaló que, bajo el liderazgo del presidente Trump y del secretario de Estado, Marco Rubio, su misión es contribuir a que su país sea “más seguro, más fuerte y más próspero”, objetivo que se logra fortaleciendo la relación con naciones amigas como el Perú.
Destacó que ambos países comparten 200 años de relaciones, así como valores comunes como la libertad, la democracia y el comercio libre.
- Una relación prioritaria
Como segundo punto, enfatizó que el Perú tiene una importancia especial para la política exterior estadounidense. Indicó que su nombramiento como embajador político refleja la relevancia estratégica de la relación bilateral, y que el trabajo conjunto entre ambas naciones es una prioridad.
En tercer lugar, señaló que existe una agenda amplia de trabajo entre ambos países, guiada por valores compartidos y enfocada en la promoción de la libertad, el comercio, la innovación, la seguridad y la cooperación.
En ese contexto, destacó la presencia de representantes de la Cámara de Comercio Americana del Perú (AMCHAM) y expresó su intención de trabajar estrechamente con el sector empresarial.
El embajador también adelantó que, tras la presentación de sus credenciales, buscará mantener un diálogo constante y productivo con los distintos actores del país.
Como gesto personal, informó que su primera actividad familiar será visitar la iglesia limeña donde contrajo matrimonio, la Virgen del Pilar y que se encuentra entusiasmado por comer chifa.
El diplomático cerró su intervención con un mensaje de fe y amistad entre ambas naciones, invocando bendiciones para Estados Unidos y el Perú.
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