Luis Brandoni murió a los 86 años luego de atravesar complicaciones de salud que lo habían mantenido internado en los últimos días.
Su fallecimiento supone la despedida de uno de los intérpretes más consistentes y versátiles del panorama actoral argentino, con una trayectoria que se extendió por más de seis décadas entre cine, teatro y televisión.
Aún en los últimos años seguía acumulando proyectos, entre giras teatrales y la serie “Nada”, de Disney+, donde compartió escenas con Robert De Niro.

Guillermo Francella y Luis Brandon en Mi obra maestra (Foto: gentleza prensa)
Inicios de Brandoni
Nacido en 1940 en Dock Sud, Avellaneda, Brandoni fue formado en el teatro y en la disciplina de la Comedia Nacional, una escuela que marcaría para siempre su estilo de trabajo.
Su debut en el cine llegó en los años 60 con títulos como “Escala musical” (1966), que se considera uno de los puntos de partida de una filmografía que luego superaría las sesenta películas.
Desde muy temprano alternó entre la comedia popular y el drama, algo que se convertiría en una de sus marcas de fábrica.
Trayectoria en películas
Estos son algunos de los títulos clave para entender el peso de Luis Brandoni en el cine:
“Escala musical” (1966): su debut en la pantalla grande, el inicio de una carrera que no dejó de crecer.
“Tute Cabrero” (1968): uno de sus primeros trabajos de peso en el cine argentino contemporáneo.
“La tregua” y “La patagonia rebelde” (1974): películas emblemáticas del cine nacional, donde Brandoni sumó actuaciones de fuerte registro dramático.
“Darse cuenta” (1984): un film de fuerte contenido social en el que mostró un perfil más comprometido, capaz de combinar emoción y comentario político.
“Esperando la carroza” (1985): comedia icónica en toda América Latina, donde interpretó a Antonio, hijo de Mamá Cora; su escena de las “tres empanadas” quedó instalada en la cultura popular.
“Cien veces no debo” (1990): otro de sus grandes trabajos en comedia, dentro del circuito de cine comercial argentino.
“Made in Argentina” / “Made in Lanús” (1987): historia atravesada por el exilio y el desarraigo, que tuvo vida tanto en cine como en teatro.
“Mi obra maestra” (2018): interpretó a un pintor en decadencia en una comedia dramática dirigida por Gastón Duprat, junto a Guillermo Francella; la química entre ambos fue uno de los grandes atractivos de la película.
“La odisea de los giles” (2019): uno de sus últimos grandes éxitos, donde encarnó a Antonio Fontana en una historia situada en la crisis de 2001; fue la película argentina más vista de ese año y ganó el Goya a mejor película iberoamericana.
Según los recuentos de medios especializados, Brandoni participó en alrededor de 62 largometrajes, muchos de ellos con resultados de taquilla destacados en el circuito nacional.
Figura de TV
En televisión, Brandoni construyó personajes que quedaron grabados en el imaginario popular. Entre sus trabajos más recordados se encuentran:
“Mi cuñado” (1993-1996): interpretó durante 248 episodios a Roberto Cantalapiedra, un hombre de clase media atravesado por la frustración doméstica y el humor seco; el programa fue un éxito de audiencia en los 90.

Luis Brandon junto a Ricardo Darín en Mi Cuñado (Foto: Difusión )
“El retrato de Dorian Gray”, “Durmiendo con mi jefe”, “El hombre de tu vida”, “Graduados”, “Señores papis” y “Un gallo para Esculapio”: series en las que mostró su versatilidad, pasando de la comedia al drama sin perder su sello personal.
“Buscavidas” y “El hombre de tu vida”: trabajos donde compartió pantalla con figuras como Guillermo Francella y Patricio Contreras, consolidando su presencia en la TV de aire.
“Nada” (Disney+): ya en la etapa de las plataformas, protagonizó esta serie dirigida por Mariano Cohn y Gastón Duprat, donde actuó junto a Robert De Niro, confirmando su vigencia a nivel internacional.

Luis Brandoni, en Nada. Foto Instagram
Actor de teatro
Aunque el gran público lo asocia sobre todo con el cine y la TV, Brandoni fue primero un actor de teatro.
A lo largo de su carrera encabezó temporadas exitosas con obras como “Made in Lanús/Made in Argentina” y “Parque Lezama”, donde su nombre era prácticamente garantía de sala llena.
En los últimos años se lo vio en escena junto a Solita Silveyra, con funciones que ratificaban su capacidad de seguir convocando público a pesar del paso del tiempo.
Además de su trabajo actoral, tuvo una presencia activa como dirigente cultural y referente de la comunidad artística argentina, con participación en debates públicos sobre la cultura y el rumbo del país.
