Más de US$ 1.2 millones: el selecto mundo de los pasteles de boda de superlujo | TENDENCIAS

En una reciente boda de millonarios en India, donde actuaba Jennifer Lopez, la estrella estadounidense vio cómo el auténtico protagonista del espectáculo era… un majestuoso pastel.

La réplica en azúcar (y otros ingredientes adicionales) del Taj Mahal, de casi 3 metros de altura y firmada por el pastelero francés Bastien Blanc-Tailleur, acaparó las miradas y dio mucho de que hablar en la prensa al día siguiente.

Los pasteles de Blanc-Tailleur son en la repostería lo que la alta costura es a la moda: piezas increíbles, únicas, hechas a mano, que exigen una enorme inversión de tiempo y dinero.

El pastelero francés Bastien Blanc-Tailleur crea decoraciones para un pastel de bodas en su estudio de Saint-Remy-les-Chevreuse, al suroeste de París, el 10 de abril de 2026. (Foto de Thomas SAMSON / AFP)

El pastelero francés Bastien Blanc-Tailleur crea decoraciones para un pastel de bodas en su estudio de Saint-Remy-les-Chevreuse, al suroeste de París, el 10 de abril de 2026. (Foto de Thomas SAMSON / AFP)

Rara vez trabajamos en una boda con un presupuesto inferior al millón de euros” (US$ 1.2 millones) explica el chef de 34 años a AFP, en su taller cerca de París, rodeado de cinco de sus últimas creaciones.

Según la prensa, la boda del año en India entre la heredera millonaria Netra Mantena y el magnate tecnológico Vamsi Gadiraju habría costado US$ 6.7 millones, de los cuales J. Lo habría cobrado dos millones por su actuación.

25 pasteles en un año

Blanc-Tailleur se niega a revelar el precio exacto de sus creaciones y se limita a decir que las tarifas empiezan en 20,000 euros (US$ 23,500) para las piezas más modestas.

El pedido indio incluía varios pasteles: la pieza principal para la pareja, creaciones adornadas con orquídeas y otras en forma de elefantes, varias tortas que descendían desde el techo del recinto… En total, se necesitaron unas 3,500 horas de trabajo.

El pastelero francés Bastien Blanc-Tailleur decora un pastel de bodas en su estudio en Saint-Remy-les-Chevreuse, al suroeste de París, el 10 de abril de 2026. (Foto de Thomas SAMSON / AFP)

El pastelero francés Bastien Blanc-Tailleur decora un pastel de bodas en su estudio en Saint-Remy-les-Chevreuse, al suroeste de París, el 10 de abril de 2026. (Foto de Thomas SAMSON / AFP)

Llegamos al tope de nuestras capacidades. Es uno de los proyectos de los que me siento más orgulloso”, confiesa el pastelero.

En 2024, Blanc-Tailleur fue designado pastelero más creativo del mundo por La Liste, una clasificación gastronómica internacional creada en 2015 que reúne críticas de múltiples guías.

En su oficio, ya no se habla de pastelero, sino de “diseñador de pasteles”.

El pastelero francés Bastien Blanc-Tailleur crea decoraciones para un pastel de bodas en su estudio de Saint-Remy-les-Chevreuse, al suroeste de París, el 10 de abril de 2026. (Foto de Thomas SAMSON / AFP)

El pastelero francés Bastien Blanc-Tailleur crea decoraciones para un pastel de bodas en su estudio de Saint-Remy-les-Chevreuse, al suroeste de París, el 10 de abril de 2026. (Foto de Thomas SAMSON / AFP)

Familias reales de Oriente Medio, grandes fortunas estadounidenses y aristócratas europeos rivalizan por conseguir una de sus selectas creaciones: con un equipo de sólo diez personas, no puede producir más que unos 20 a 25 pasteles al año.

Aunque las tensiones que siguieron al ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero impactaron en sus pedidos, Blanc-Tailleur no teme a los imprevistos. En la boda en India, recuerda que tuvo problemas logísticos relacionados con los huevos y la mantequilla que incluso pusieron en riesgo la realización del pastel.

En otra ocasión, fue un agente de aduanas saudita que abrió las cajas que transportaba pero no las volvió a cerrar correctamente… y la pieza quedó dañada.

Sin límites

Blanc-Tailleur se formó desde los 15 años en grandes casas parisinas como el Pavillon Ledoyen o el Four Seasons George V, especialmente junto al chef Yannick Alléno –que acumula 18 estrellas Michelin– quien le transmitió una visión particular del oficio.

Decía que cuando se está reflexionando sobre un proyecto, no hay que pensar en cómo se va a hacer. Si no, uno se pone límites en la creación”, recuerda.

El pastelero francés Bastien Blanc-Tailleur prepara la decoración para un pastel de bodas en su estudio de Saint-Remy-les-Chevreuse, al suroeste de París, el 10 de abril de 2026. (Foto de Thomas SAMSON / AFP)

El pastelero francés Bastien Blanc-Tailleur prepara la decoración para un pastel de bodas en su estudio de Saint-Remy-les-Chevreuse, al suroeste de París, el 10 de abril de 2026. (Foto de Thomas SAMSON / AFP)

Su proceso creativo pasa por el lápiz y el papel. El pastelero critica la inteligencia artificial y sus resultados demasiado realistas, que arruinan la magia.

Este coleccionista compulsivo –de mariposas, moluscos, piedras y tallas compradas en mercadillos– calcula que tiene entre 2,000 y 3,000 moldes distintos para hacer prototipos y los modelos definitivos con los que reproducirá las decoraciones de azúcar.

Las flores son la parte que lleva más tiempo”, explica, citando rosas, orquídeas e incluso hortensias esculpidas a mano, que se ajustan a los gustos de los novios.

Con tanto trabajo y tantos viajes, Blanc-Tailleur tiene poco tiempo para él. “Estoy prometido desde hace cuatro años”, dice, aunque todavía no tiene fecha para su propia boda.

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