Un líder fuerte, dispuesto a actuar con mano dura para poner orden y luchar contra la delincuencia, la corrupción y generar empleo, es el tipo de candidato presidencial que la mayoría de peruanos prefiere para ocupar Palacio de Gobierno desde el 28 de julio de este año.
Así lo revela la encuesta de Ipsos que publica hoy Perú21. El 44% desea un líder con ese perfil. La tendencia hacia este tipo de candidato ha ido creciendo desde febrero de 2023, cuando solo el 24% pedía ese tipo de liderazgo gubernamental para el próximo quinquenio.
En segundo lugar, “un líder que promueva la economía de mercado y el desarrollo económico” es el preferido por los votantes. A contraparte, la predilección por “un líder que promueva el enfoque de género en la educación y la no discriminación intercultural” ha ido perdiendo fuerza.
El analista político Luis Benavente refirió que “el tema de la mano dura viene de muy atrás, desde la reelección de Alberto Fujimori”, y que existe un “marco institucional que es complejo y que no le da tanto poder al presidente para imponer mano dura”.
“La mano dura tiene límites muy cortos por este marco desequilibrado, asimétrico que existe. Hay una demanda de mano dura porque la mano blanda no funciona en ordenar las cosas y la ola de crímenes exacerba a la ciudadanía”, declaró a este diario.
A su juicio, Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Rafael López Aliaga (Renovación Popular) son los candidatos que están tratando de capitalizar más la demanda de mano dura en estos comicios. “Ellos tienen una postura más radical y varios puntos en común”, aseveró.
En tanto, Guillermo Loli, director de Estudios de Opinión de Ipsos, dijo a Perú21 que “a lo largo de todos estos meses que estamos haciendo las evaluaciones, el perfil que busca la ciudadanía claramente es alguien que resuelva la inseguridad ciudadana y combata a la delincuencia. La gente pide de una vez firmeza con mano dura”.
“Esto no es una sorpresa; es lo que pide el país. Los niveles de criminalidad y, sobre todo, extorsión, son preocupantes. La población pide soluciones, no más diagnósticos”, sostuvo.
FACTORES DECISIVOS
¿Y qué criterios toma en cuenta el peruano para decidir su voto? La encuesta de Ipsos concluye que el 49% busca un candidato honesto e íntegro, un valor que, lamentablemente, ha sido poco común en la clase política.
Ello va en la línea de los principales problemas que detecta la ciudadanía en el país, pues en el primer lugar coloca a la corrupción, dejando en segundo lugar a la delincuencia con un estrecho margen de distancia.
Al respecto, Benavente dijo que los indicadores muestran al “candidato ideal” que busca la gente, pero que finalmente existen “candidatos reales” que van a desnudar sus defectos.
“La corrupción sigue siendo un tema fundamental y tiene tanta importancia como la seguridad ciudadana en esta época de tantos crímenes y homicidios”, explicó.
Por su parte, Loli dijo que “se ha visto que en los últimos años ha habido más de un presidente preso por casos de corrupción, así como alcaldes y gobernadores; por eso, la gente está buscando a alguien que tenga las cualidades de integridad y honestidad”.
El director ejecutivo de Proética, José Luis Gargurevich, señaló a Perú21 que “en este clima de desafección, de mucho desánimo, de mucho pesimismo” en torno a las elecciones, es importante “jalar el hilo de la madeja por el cual los ciudadanos siguen creyendo que el líder honesto e íntegro es el que nos puede sacar adelante”.
Cuando la gente piensa en corrupción, lo que más le preocupa es aquella que existe en el sistema de justicia, según la encuesta de Ipsos. Sobre ello, Benavente señaló que “hay una crisis profunda” en el Poder Judicial y en la Fiscalía.
“Hay desacato entre órganos jurisdiccionales, entre el Ministerio Público y la Junta Nacional de Justicia. Además, no se acatan las leyes del Congreso, tiene que intervenir el Tribunal Constitucional… Entonces, es un desmadre y eso confunde al ciudadano”, declaró.
Asimismo, los votantes están divididos entre elegir a una persona “con amplia experiencia política” y una persona “que no haya participado antes en política”.
La experiencia “es importante”, sostuvo Benavente, pero a veces puede ser leída como “experiencia en corrupción”. Añadió que “hay una demanda de cambio” y que, en este contexto, “la inexperiencia tiene valor”.
Loli, a su turno, señaló que “hay un sector de la población que busca alguien nuevo”, pero que “antes ese porcentaje era mayor; ahora ha bajado”.
“Antes, ser la novedad tenía más relevancia, pero ahora la gente destaca la trayectoria, porque el gran riesgo de la novedad es que a veces no está acompañada de capacidad”, puntualizó.
Gargurevich indicó que “las personas mayores de 40 años tienen claro que no deberían ser los políticos actuales” los que gobiernen el próximo quinquenio, pero que también es imperativo analizar quiénes son los outsider que busca un sector de la población; si forman parte del sector privado, la academia o de otros mundos que usualmente no son entendidos como políticos.
Importante lectura a menos de tres meses de los comicios.
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