
Miles de manifestantes judíos ultraortodoxos (Haredi) se congregaron frente a la Prisión 10 en el centro de Israel, tras el arresto de un miembro de su comunidad por el delito de evadir el servicio militar.
Durante la protesta se registraron enfrentamientos con la policía israelí, con imágenes que muestran a oficiales golpeando a los manifestantes que rechazan alistarse porque, basados en su fe, no desean matar ni hacer la guerra a palestinos, libaneses e iraníes.
Carreteras
Además, los judíos ultraortodoxos protagonizaron este miércoles protestas y cortes de tráfico en distintos puntos de Israel, incluida Jerusalén, para rechazar el reclutamiento obligatorio de miembros de su comunidad en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
Ancestros
“No hay camino sin el camino de la torá. Seguimos el camino de nuestros ancestros y no abandonaremos nuestra fe”, se leía en las pegatinas de muchos de los vehículos de los manifestantes.
Según Yedioth Ahronoth, aunque las protestas concluyeron sin grandes enfrentamientos sí se registraron incidentes en ciudades como Arad (sur), entre religiosos y laicos, o Kiryat Ono (centro), donde un judío ultraortodoxo atacó un autobús con un cinturón.
