En una entrevista concedida el último martes, en medio de las críticas y el anuncio de mociones de censura en su contra con el fin de removerlo en el cargo, el presidente de la república José Jerí intentó explicar su relación con los empresarios chinos Zhihua Yang y Ji Wu Xiaodong.
Con el primero mantuvo reuniones ajenas a la agenda oficial, encapuchado y fuera de Palacio de Gobierno; el segundo lo visitó en Palacio de Gobierno pese a la orden de detención domiciliaria que pesa en contra y la investigación del Ministerio Público por su presunta participación en la red criminal Los Hostiles de la Amazonía.
La entrevista con Canal N duró 19 minutos y 5 segundos, y en ella el periodista Omar Mariluz dejó constancia de que se le dio un tiempo preciso y corto para las preguntas al mandatario, quien procuró mostrarse como una víctima de quienes —no dio nombres— intentan desestabilizar la presidencia y alterar el próximo proceso electoral.
Las respuestas del mandatario, sin embargo, dejaron en al aire algunas interrogantes y contradicciones.
Amante de los cuadros
En una parte de su intervención, José Jerí justificó sus reiteradas visitas al chifa del empresario Zhihua Yang alegando que forman parte de su rutina diaria. «No sabía que pretendían distorsionar actividades como ir a comer a un restaurante, a un chifa o ir a comprar a una tienda», sostuvo, y enseguida mostró tres cuadros que supuestamente adquirió en la tienda de su amigo Johnny.
«No soy amante de los cuadros chinos, soy amante de todas las cosas (muestra algunos objetos), como puedes ver acá, que gentilmente me obsequian, y eso es parte de lo que hace una persona cuando va justamente a una tienda», dijo.
Un funcionario público, empero, no debería recibir obsequios para evitar conflictos de interés, más todavía cuando se trata del presidente de la república, y aun cuando —se recuerda— haya una norma que lo protege y que se dio meses atrás, durante el gobierno de Dina Boluarte, para flexibilizar la recepción de regalos y donaciones al jefe de Estado.
Mala memoria
Cuestionado en otro momento sobre su visita a la tienda de Zhihua Yang, Market Capón, el 6 de enero último, en cuyo marco Jerí —como lo ha revelado Perú21— llamó a un funcionario de Indecopi para pedir que se agilice la emisión de una resolución que le permitió al establecimiento reabrir sus puertas, el mandatario sostuvo no recordar a quién llamó por teléfono ese día.
«Es que cuando me comunico por teléfono, como presidente de Estado que soy, tengo que coordinar con diversos sectores para justamente lograr los resultados que me han pedido», alegó.
¿Con quién coordinaba?, le replicó el periodista. «Con algún sector que no tengo en cuenta en este momento. (…) Yo coordino todos los días con Vicente Tiburcio, con Ernesto Álvarez, con Hugo de Zela…», comentó, tras lo cual desvío la atención al premier Ernesto Álvarez. «Yo no tengo mayor comunicación con Indecopi, eso se ve a través del premier», refirió.
El traductor que no habla español
En cuanto al investigado empresario chino Ji Wu Xiaodong, quien ingresó hasta en tres ocasiones a Palacio de Gobierno, Jerí reiteró: «yo no puedo conocer todas las actividades que realizan los amigos de quien era mi amigo Johnny, y tampoco puedo conocer su situación jurídica cuando vienen a Palacio».
A renglón seguido, sin embargo, relató que en las ocasiones en que comió en el chifa de Zhihua Yang —fueron tres, señaló— el empresario Ji Wu Xiaodong participó «sirviendo la comida».
¿Y él no le pidió nada?, cuestionó el entrevistador. «Él (Ji Wu Xiaodong ) no habla mucho español», respondió escuetamente el presidente.
Hoy se sabe que el empresario no solo habla español sino que es un traductor acreditado en la Cancillería.
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