Ya había empezado la noche aquel 16 de mayo de 2024 cuando en el Pleno del Congreso se anunció que la sesión pasaría a secreta pese a que el tema a debatir no lo ameritaba. No se discutiría un asunto de seguridad nacional ni mucho menos de orden interno, como manda el reglamento congresal, sino el informe que exhibía irregularidades en los contratos firmados entre empresas chinas y el Estado en el periodo 2018-2022.
Según el Acta de Relatoría del Parlamento, la sesión reservada inició a las 6:46 p.m. con Waldemar Cerrón (Perú Libre) encargado de la Presidencia. El titular era Alejandro Soto (APP), pero no se encontraba en su sitio.
En más de ocho horas de trabajo, el Pleno había aprobado nueve proyectos de ley de forma pública y en todas esas ocasiones hubo un gran ausente: el congresista José Jerí, hoy presidente de la República.
Un hecho raro. Solo un día antes, el 15 de mayo de 2024, el entonces legislador de Somos Perú sí estuvo en su curul para la interpelación del ministro de Desarrollo e Inclusión Social, Julio Demartini, uno de los hombres fuertes del gobierno de Dina Boluarte que debía responder sobre los malos manejos del programa Qali Warma.
De acuerdo con las actas de asistencia, el parlamentario no acudió el 16 de mayo a la sesión del Pleno porque estaba con licencia por enfermedad. Se enfermó de un día para otro.
Es decir, Jerí no estuvo en la crucial cita para definir si se aprobaba el informe que concluyó haber detectado irregularidades en 93 contratos y que recomienda entregar todas las evidencias al Ministerio Público para que investigue penalmente a 13 empresas chinas.
El ahora mandatario, además, era miembro de la comisión investigadora que elaboró el informe, por tanto, conocía lo que estaba en juego.
Incluso llegó a ser vicepresidente desde la instalación del grupo, en octubre de 2022, cargo que ocupó hasta su sorpresiva renuncia el 3 de mayo de 2023.
Según dijo, en comisión respaldó las conclusiones del informe. En esa primera versión no aparecía el nombre de Zhihua Yang, el empresario chino con el que mantuvo reuniones clandestinas. No obstante, cuando se necesitaba su voto en la instancia decisiva, no se apareció.
Jerí Oré no puede decir que no sabía que se abordaría el reporte de más de 600 páginas porque ya estaba programado en la agenda del 15, 16 y 17 de mayo. En esta última fecha tampoco asistió bajo el mismo pretexto: enfermedad.
Toda esta información se puede corroborar con documentos públicos. Lo que sucedió a puerta cerrada en el Pleno es otra historia.
El amigo Zhihua Yang
El congresista Héctor Valer (Somos Perú) tomó la palabra como presidente de la comisión investigadora y empezó una exposición de al menos diez diapositivas, de acuerdo con fuentes que participaron de esa sesión secreta.
El tenor de ese discurso era para, efectivamente, aprobar el informe tal cual había sido presentado, hasta que hubo una objeción.
Según las fuentes consultadas por Perú21, el congresista José María Balcázar (Perú Libre) advirtió que en la disertación se mencionó que una empresa china operaba en representación de todas para ganar contratos con el Estado. El legislador notó que esa compañía no figuraba en el informe final, por lo que exigió que se incluyera al ser una pieza importante en la trama de corrupción.
Esa compañía era Cantón Lima. Otros congresistas se sumaron al pedido de Balcázar y así se incluyó el extracto que comprometía a esa firma, pero también se incorporó a su representante, que no era otro que Zhihua Yang.
Los párrafos añadidos sobre Yang son tan detallados que es claro que la comisión conocía perfectamente su rol en la trama.
En la nueva edición del informe se mencionó que el empresario chino era “soporte operativo y logístico de las empresas estatales chinas bajo investigación” y que su función era la de ser un “facilitador” para que estas ganen millonarios contratos de obras públicas.
El debate en el Hemiciclo era acalorado y había parlamentarios que alegaron que el documento necesitaba ser leído por todos para un mejor análisis.
Una de ellas fue la fujimorista Patricia Juárez, quien finalmente pidió el cuarto intermedio. En otras palabras, fue la que solicitó la pausa del debate que ya tiene casi dos años en esa situación.
“Nosotros no conocíamos del caso más allá de la exposición de Valer (…) no hubo ningún ánimo de encubrimiento (al pedir el cuarto intermedio), no podíamos aprobar algo con una exposición de diez minutos y un informe de más de 500 hojas; había que leer ese documento”, explicó Juárez a este diario.
Tras ello, el informe no volvió a ser debatido pese a que Valer insistió ante los presidentes del Congreso que pasaron, incluido el mismo Jerí.
Juárez expresó su confianza en que el actual titular del Legislativo, su compañero de bancada Fernando Rospigliosi, reanudará el debate del informe en marzo, cuando se reinicie la legislatura. Ver para creer.
Perú21 consultó a Presidencia de qué se enfermó José Jerí para ausentarse esa vez. Respondieron consignando el descanso médico por dos días, entre el 16 y 17 de mayo de 2024, que firmaron los médicos Moisés Zevallos Lescano y Guadalupe Cabanillas Toro, ambos de la Clínica Internacional.
A Jerí se le diagnosticó laringofaringitis aguda, trastorno del sistema urinario, trastorno metabólico e hiperlipidemia mixta.
También se preguntó si el presidente sabía que en el informe de la comisión se catalogaba a Zhihua Yang como operador de las empresas chinas. Respondieron con un escueto “no”.
