entre la generalidad y el papel que lo resiste todo

“Algunos partidos con antecedentes recientes de gestión cuestionable o discursos de corte populista presentan, paradójicamente, planes de gobierno con niveles relativamente altos de coherencia técnica y viabilidad fiscal”, concluyó un informe de Videnza Instituto sobre la evaluación comparativa de los planes de gobierno de los partidos políticos que postulan a las elecciones generales.

“Esta disonancia pone de relieve una tensión relevante para el elector: la calidad formal de un plan no garantiza su implementación responsable ni su alineamiento con la conducta política previa del partido”, agregó.

Para comparar los compromisos de manera objetiva y reducir el sesgo ideológico, la consultora empleó una metodología estandarizada asistida por inteligencia artificial (IA). Las propuestas fueron evaluadas sobre cinco ejes (crecimiento económico, capital humano, seguridad ciudadana y lucha contra la corrupción, desarrollo socioambiental, y gobernanza) y cuatro criterios clave: claridad, nivel de detalles, viabilidad y coherencia técnica. (Puede ver el informe completo en https://videnzainstituto.org/propuestasdelbicentenario/wp-content/uploads/2025/12/Evaluacion-planes-de-gobierno-VI.pdf)

Así, más allá de las contradicciones entre la trayectoria de los partidos y la coherencia de sus planes, los resultados en el eje económico revelan que las mayores discrepancias no radican en el discurso sobre el crecimiento. Es decir, la importancia de este motor para alcanzar la prosperidad del país no está en tela de juicio.

Sin embargo, las diferencias se centran en la calidad técnica de las propuestas, la coherencia de las medidas con la preservación de la estabilidad macroeconómica del país y la claridad de las políticas públicas que se ejecutarán.

“Cuando uno mira solo crecimiento económico, los planes mejor evaluados no son los que prometen más, sino los que mejor conectan estabilidad macro, inversión y productividad con instrumentos viables”, señala el informe.

De acuerdo con Videnza, los peor evaluados se caracterizan por la ausencia de políticas (instrumentos) compatibles con la viabilidad fiscal. Incluso, existen propuestas extremistas que plantean recetas que no funcionaron en el pasado.

“En crecimiento económico, varios planes prometen cambiar el modelo, pero pocos explican cómo crecer sin desorden fiscal, inflación o caída de inversión”, precisa la consultora.

Los mejor evaluados

En cuanto a los mejor evaluados en el eje crecimiento económico destaca, en primer lugar, el partido Alianza Para el Progreso (APP) con 16.5 puntos. Este puntaje se obtiene por la claridad de su plan económico, que —según indica— está basado en la inversión privada.

El plan hace un uso reiterado de conceptos como destrabe de proyectos, impulso de asociaciones público-privadas sin ambigüedad. Además, mantiene la autonomía del Banco Central de Reserva.

No obstante, y aunque no está en el informe, durante el actual periodo congresal, la bancada de APP blindó al cuestionado gobierno de Dina Boluarte, que generó una farra fiscal; además, apoyó una serie de medidas populistas que forman parte del deterioro institucional que ha evitado el crecimiento del país por encima de tasas de 6%.

De otro lado, Avanza País figura en segundo lugar en materia de propuestas económicas con una nota de 16.5. Superado por APP solo por algunas centésimas. Según Videnza, el plan identifica bien los problemas que afectan el crecimiento: incertidumbre, baja productividad e informalidad. Propone una unidad de calidad de gasto y estabilidad regulatoria. Por otro lado, las medidas son implementables dentro del marco institucional.

La tercera posición es para Fuerza Popular. La puntuación de 16.5 en materia económica obedece a que incluye metas explícitas. Por ejemplo, reducir el déficit fiscal a 1% y los tiempos de trámites en 40%. También propone financiamiento realista, como el uso de Obras por Impuestos, entre otros. Sus propuestas no alteran las reglas fiscales ni monetarias.

Sin embargo, en el último quinquenio su gestión legislativa ha sido cuestionada por aprobar leyes procrimen, haber sostenido al gobierno de Boluarte y legislar a favor del Reinfo.

Por su parte, Perú Primero ocupa la cuarta posición debido a que, según el análisis, su mensaje es claro. Plantea líneas claras de acción, como industrialización, fortalecimiento de empresas públicas y control de sectores estratégicos. “El plan es coherente con su propio marco conceptual heterodoxo”, señala el informe.

El quinto mejor rankeado es el Partido Morado. Según el informe, su plan es el más consistente con el crecimiento económico debido a que este último está basado como resultado de la mejora de la productividad, formalización e instituciones. Además, no plantea rupturas institucionales. Sus reformas están dentro del marco fiscal y monetario.

Sin embargo, su trayectoria contradice sus propuestas. Para las elecciones de 2021, el partido prometió lograr una estabilización macroeconómica y priorizar la estabilidad fiscal. No obstante, la congresista Flor Pablo, quien llegó al Parlamento con esa agrupación, apoyó una serie de medidas populistas, como aumentar las pensiones de maestros sin un presupuesto que lo respalde.

En la cola

En los últimos lugares compiten los partidos Un Camino Diferente y Renovación Popular. El primero tiene propuestas que tensionan el marco institucional. Según Videnza plantea reformas profundas del Estado sin una ruta clara.

El segundo se caracteriza por su generalidad. Según el informe, propone apoyar a la empresa privada y mantener la disciplina fiscal sin metas. Si bien sus políticas propuestas no plantean rupturas en la estabilidad macroeconómica, tampoco son claras. Además, su plan tiene un sustento económico limitado. Según el informe, plantea el crecimiento más como consecuencia de lo moral que de lo económico.

Juntos por el Perú y Perú Libre son los partidos cuyas propuestas económicas son radicales y carecen de sustento. Ambos plantean cambiar el modelo económico. Juntos por el Perú plantea que el crecimiento dependerá de reformas económicas no desarrolladas en su plan. Tampoco incluye el costo de sus políticas.

Perú Libre propone políticas que nos llevaron a la hiperinflación en los 80 como la nacionalización de empresas y el control estatal. Tampoco toma en cuenta la sostenibilidad fiscal.

“En democracia votar informado implica no solo escuchar promesas, sino exigir explicaciones claras sobre cómo, con qué recursos y en qué plazos los candidatos piensan materializarlas”, subrayó Videnza.

 

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