La marca de carteras y accesorios de cuero que en los años 70 se codeaba con Renzo Costa en las vitrinas peruanas vuelve a apostar por el retail físico. Tras cerrar sus siete tiendas durante la pandemia, Alda acaba de inaugurar su primer punto de experiencia en Miraflores, una decisión que, según la marca, fue planificada con meses de anticipación.
“Notábamos que teníamos que potenciar este gran diferencial que tenemos, ese lujo discreto, además de ser un producto hecho artesanalmente con un buen cuero. Hemos abierto ahora, pero es una planificación de hace varios meses antes de tomar esa decisión”, explicó a Gestión Roger Evangelista, especialista en rentabilidad de espacios comerciales.
Los primeros resultados respaldan la apuesta. En apenas tres meses de operación, el espacio boutique registra un crecimiento mensual superior al 30% en visitas, y las ventas en el B2B (a nivel de empresas) han crecido más de 30% en el mismo periodo. “Este primer punto de contacto físico nos deja muy satisfechos”, destacó el consultor especialista para la marca.

Annita Botteri, fundadora de Alda; y Roger Evangelista, especialista en rentabilidad de espacios comerciales.
LEA TAMBIÉN: Platanitos y su sueño mapocho: este es su plan de la mano de peruanos en Chile
Del cierre pandémico al ecommerce: la reinvención digital que sostuvo a la marca
La decisión de abrir una tienda física no es casual ni responde únicamente a una lógica comercial. Para Alda, el contacto con el producto es parte esencial de su propuesta, algo que el canal digital, por más consolidado que esté, no puede replicar del todo.
“Después de la pandemia pasamos a hacerlo todo virtualmente y ahora hemos inaugurado este espacio boutique para que la gente venga, toque el producto, lo sienta, porque la venta por sitio web o redes sociales no tiene esa oportunidad”, señaló Anita Botteri, fundadora de la marca.
El concepto del local también refleja el posicionamiento de la firma. Por ahora opera como una especie de dark store boutique, a puerta cerrada, coherente con su filosofía de exclusividad. “Como somos un lujo discreto, no podemos ser masivos, porque si dejáramos de serlo, dejaríamos de ser lujo. Si somos muy expuestos, ¿dónde queda la exclusividad?”, apuntó Roger.
La fidelidad generacional de sus clientes ilustra ese valor: “Las mamás llegan con carteras de Alda de hace muchísimos años y las hijas dicen: si esto dura tanto, yo también quiero tener una”, contó Anita.
LEA TAMBIÉN: ‘Alma en Pena’ descansará en el Jockey Plaza: española de calzado da primer paso en Perú
Durante el paréntesis que dejó la pandemia, Alda volcó su estrategia al canal digital. Fue una de las primeras marcas del rubro en lanzar su tienda virtual en 2013, lo que le dio ventaja cuando el comercio presencial colapsó.
“La pandemia no nos agarró sin preparación para el ecommerce, sino que lo potenció. Nos fue mucho más fácil la adaptación y vimos que fue mucho más rentable”, recordó Roger.
Hoy, el comercio electrónico sigue siendo el principal motor de ventas de la firma. Ese canal le ha permitido llegar a provincias y construir una base de clientes recurrentes que alcanza el 80% del total, ya sean los mismos compradores o sus familiares.
“Al haber estado en ecommerce tantos años, nos ha permitido que el 40% de la facturación venga de provincias”, precisó el especialista.

A lado de la boutique, la marca opera un taller con los mismos artesanos que fabrican sus productos. Allí no solo reparan piezas dañadas, sino que también ofrecen el servicio de personalización para quienes quieran un artículo a su medida.
LEA TAMBIÉN: Galeanna aterriza con tienda en Parque La Molina, mientras internacionaliza calzado
Alda toma contacto con tiendas por departamento y apunta a duplicar ventas en un año
Alda no tiene prisa, pero sí un plan claro. Tras inaugurar su boutique en Miraflores —su primer punto de venta físico desde que la pandemia cerró sus siete tiendas en 2020— la marca usa este espacio como laboratorio antes de dar el siguiente salto: dos tiendas por departamento ya contactaron a la firma.
“Esto viene como primer paso para retomar el conocimiento experto de cómo hoy se comporta un shopper que busca un lujo exclusivo o discreto. Tenemos que dominar perfectamente este punto para luego hacer una inversión, ya sea en tienda propia o en algunas departamentales. Ya se han contactado dos departamentales bastante interesadas y estamos evaluando sus propuestas”, explicó el especialista.
La decisión, sin embargo, no se tomará a la ligera: “En cuatro o seis meses deberíamos tener un panorama más claro, no queremos apresurarnos”, precisó.
El factor clave será preservar la exclusividad, condición innegociable para una marca que ha operado deliberadamente en los márgenes de la masividad.
En paralelo, Alda trabaja en dos frentes adicionales. Por un lado, busca enfocarse en un público joven, aprovechando la fidelidad generacional de sus clientas.“Las madres están muy contentas porque estamos volviendo a aparecer y tenemos que aprovechar a las hijas. Atender a ese segmento más joven implica inversión en diseño, pero hay muchas oportunidades de crecimiento”, señaló.
Por otro, apunta a consolidarse en el extranjero con una estrategia concreta: llegar a los peruanos que viven en el exterior. La lógica ya está probada por su propio ecommerce. “Gran parte de ese 80% de clientes fieles son personas que hoy viven en el extranjero y que cuando vienen al Perú aprovechan para llevarse productos Alda a ellos, a sus familiares y amigos”, explicó Roger.
Son peruanos en Europa o Estados Unidos que, cuando regresan de visita, no se van sin una cartera o accesorio de la marca. Un nicho pequeño, pero leal, y con poder adquisitivo. “En un año esperamos haber duplicado las ventas y, sobre todo, el EBITDA”, proyectó.
Más datos sobre Alda
- Tecnología. Para combatir las imitaciones, Alda incorporó un sistema de verificación en sus productos: al acercar un smartphone a una etiqueta integrada, por ejemplo, en una cartera, conecta directamente a la página oficial de la marca y certifica la autenticidad del artículo.
- Punto de experiencia. A lado de la boutique, la marca opera un taller con los mismos artesanos que fabrican sus productos. Allí no solo reparan piezas dañadas, sino que también ofrecen el servicio de personalización para quienes quieran un artículo a su medida.
- Pandemia. Durante casi cuatro décadas, de 1980 al 2020, Alda operó tiendas propias y locales en centros comerciales en Lima, provincias y Estados Unidos, hasta que la pandemia forzó el cierre de toda su red física.
- Canales. Hoy, el ecommerce y el canal institucional (B2B) concentran el 80% de las ventas de la marca, mientras que la tienda física aporta el 20% restante.
- Campaña. En el Día de la Madre, las ventas del canal institucional registraron un crecimiento notable, con bolsos, carteras y llaveros como los productos de mayor demanda en esa fecha.
LEA TAMBIÉN: Bruno Ferrini acelera expansión al 2026: más tiendas, remodelaciones y mirada al extranjero

