En un video difundido en redes sociales, el alcalde de Pataz, Aldo Mariños denunció horas antes de Año Nuevo que había ocurrido una masacre con el saldo de tres muertos y siete desaparecidos.
Con el paso de las horas, medios locales daban cuenta de 10 fallecidos. En medio del caos y las versionas contradictorias, recién pasada las 11 de la mañana de este 1 de enero de 2026 se conocieron los hechos.
¿QUÉ PASÖ EN REALIDAD?
Perú21 pudo confirmar que en la madrugada del pasado 31 de diciembre, el distrito de Pataz volvió a ser escenario de la violencia criminal.
Se conoce que un grupo de delincuentes ingresó al socavón de la minera y se produjo un enfrentamiento entre dos bandas para robar material aurífero.
Tres personas murieron en esta disputa.
El comisario de Vijus tomó conocimiento y acudió con su personal a la mina para levantar los cadáveres. Los llevó a la comisaría sin avisar al Comando Unificado de Pataz (Cupaz).
Ya en la comisaría, la población rodea el local para pedir la entrega de los cueros y evitar la autopsia. Llaman recién al Cupaz en ese momento y se llega a un acuerdo de entrega de los restos sin el protocolo de necropsia.
La intervención policial inmediata permitió la captura de dos individuos presuntamente implicados en el tiroteo y en las muertes registradas. Los detenidos permanecen en la dependencia policial de Vijus, donde se espera que brinden información para esclarecer las causas del conflicto.
LA VERSIÓN DEL ALCALDE
La noche del 31, el burgomaestre cuestionó al Ministerio de Energía y Minas por no paralizar la actividad extractiva y calificó de “fracaso” las medidas de seguridad vigentes.
“¿Cuántas vidas más vamos a lamentar?”, preguntó, al tiempo que exigió un pronunciamiento inmediato del Ejecutivo, del Ministerio del Interior y del Gobierno Regional de La Libertad. También anunció el envío de una carta al presidente de la República, José Jerí, solicitando una reunión urgente y planteó que, de persistir la inacción, se permita el ingreso de las rondas campesinas a la zona para recuperar el control territorial.
Patáz se encuentra bajo estado de emergencia y toque de queda desde hace meses debido a la expansión de bandas criminales vinculadas a la minería ilegal y al sicariato. Sin embargo, las autoridades locales sostienen que la violencia no ha disminuido y denuncian falta de inteligencia y contrainteligencia en los operativos.
En diálogo con Canal N, este 1 de enero, el alcalde de Pataz aseguró que el gobierno ha fracasado en su estrategia. «Pataz se siente olvidado por el Gobierno Central. Necesitamos ser escuchados. Necesitamos las presencia del Ministerio del Interior, que no vengan solo a tomarse la foto».
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