Se trata de dos de estos esquemas, que persiguen objetivos complementarios, que podrían tomar forma antes del cambio de gobierno. Así lo comentó David Hernández, presidente de la ATU, en un evento de promoción donde Gestión estuvo presente.
A pesar de presentar exposiciones extensas, tanto banqueros como empresarios del transporte hicieron notar a la ATU sus observaciones sobre los modelos propuestos. Aquí los detalles.
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Los fideicomisos propuestos
En concreto, ambos mecanismos forman parte del proceso de modernización del Sistema Integrado de Transporte (SIT).
El primero es el llamado “Fideicomiso Maestro”, que permitirá administrar, centralizar y distribuir los fondos recaudados a través de la Tarjeta Interoperable de Transporte (TIT) que la ATU está próxima a estrenar, tal como contó Gestión en febrero.
“En ese momento establecimos cuatro meses de prueba y ya las estamos cerrando. Empresas como el Urbanito y los Chinos están muy avanzados en el sistema de recaudo. Juntamente con ellos lanzaremos la digitalización de pagos. Anunciamos que la TIT funcionará desde junio y así será”, remarcó Hernández al respecto.

Así se verá la Tarjeta Interoperable de Transporte (TIT) de la ATU. Foto: ATU.
El otro es un “Fideicomiso para el Transporte Regular”, que será crucial para que los operadores formales puedan acceder a financiamiento de mejor forma que en las condiciones actuales.
De acuerdo con Manuel Baca, experto en estructuración fiduciaria que apoya a la ATU en el diseño de este fideicomiso, la estructura propuesta para este mecanismo permitirá resolver “fricciones históricas” que han limitado la capacidad de participación de los transportistas formales en el sistema financiero.
Entre estos: el rechazo de la banca a incorporar vehículos que puedan registrar multas y deriven en el embargo de cuentas para ejecutar el cobro.
Respecto a los plazos, Hernández indicó que ya cuentan con los Términos de Referencia (TDR) para buscar al fiduciario de ambos fideicomisos y pronto realizarán la convocatoria respectiva. “Nosotros esperamos convocar en no más de 20 días”, precisó.
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Las observaciones planteadas
En el foro realizado por la ATU, además de autoridades gubernamentales, estuvieron presentes representantes de bancos como Scotiabank, el BCP y Citibank.
De parte de los operadores asistieron diversos gremios como son la Alianza de Empresas de Movilidad Urbano Sostenible (AEMUS), la Corporación de Transporte Urbano de Lima y Callao (CTU) o la Asociación de Empresarios de Transporte Urbano (AETU). Tanto banca como transportistas plantearon sus “dudas” ante los voceros de la ATU por los modelos propuestos.
De parte de la banca se consultó respecto a la capacidad real que tendría el fiduciario para evitar que se les embarguen las cuentas, tal como planteó Baca, ante multas impuestas a los vehículos.
Sobre ello, Hernández adelantó que se encuentran trabajando con la Sunarp para implementar un “mecanismo registral preventivo” que evite dichas medidas sobre los propietarios originales y se ejecuten sobre las cuentas del fiduciario.

David Hernández, presidente de la ATU, durante el evento de presentación de los fideicomisos. Foto: ATU.
De parte de los transportistas las consultas fueron en dos líneas. Una fue respecto a la figura de que los fideicomisos serían “contratos de adhesión”, lo que los plantea como de uso obligatorio; y la otra sobre la temporalidad con la que el fideicomiso maestro remitiría los ingresos recaudados vía las TIT a las empresas sin afectar su liquidez.
Sobre estos puntos, los voceros de la ATU remarcaron que, una vez el fideicomiso absorba todos los ingresos provenientes de las TIT (venta, prerecarga y recarga), la Cámara de Compensación remitirá las órdenes correspondientes para que se realicen los pagos, abonos y comisiones a los distintos actores vinculados al sistema. Esta operación se realizará cada semana, como ya ocurre con los concesionarios (corredores y Metropolitano).
Respecto a la adhesión, Hernández y su equipo se limitaron a recordar que hoy el sistema financiero ofrece otras alternativas de financiamiento al transporte como créditos con garantías hipotecarias o leasings.
Los fideicomisos buscan ser una salida más, con términos precisos, para acceder a recursos para renovación de flota y nuevas inversiones en equipos.
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Universo amplio
El universo potencial de adherencia a los fideicomisos serían 332 operadores que mueven alrededor de S/ 25 millones de ingresos conjuntos a diario y operan 445 rutas autorizadas en Lima y Callao. Estos representan, nada más y nada menos, que el 85% del transporte público de la capital, sin contar al Metropolitano y los corredores complementarios, de acuerdo con Baca.
El experto sostuvo que la necesidad de estos esquemas no apuntan solo a buscar más transparencia, trazabilidad y digitalización del transporte.
También es porque existe una urgencia de renovar o adquirir cerca de 16 mil buses en los próximos 12 meses para cumplir los requisitos de la ATU y así obtener licencias y otros permisos. Se requiere un financiamiento estimado de S/ 6,800 millones para este fin.
Si bien los 332 operadores son el 100% del público objetivo de los fideicomisos, Hernández estimó que, en una primera etapa podrían captar entre 60 y 70 empresas de “transporte convencional”, es decir, formal no concesionado.
“Los sistemas concesionados no son menos del 10% del sistema de transporte público. Ellos ya entrarían al fideicomiso maestro. Nuestra expectativa es que, por lo menos el 20% de los convencionales, también accedan a ello y se adhieran con facilidad”, apuntó.

