¿Cuál es su lectura de la votación en el Congreso que llevó a la presidencia a José María Balcázar?
Ha habido una ruptura evidente entre las alianzas tradicionales de la mesa directiva del Congreso. En todas las mesas directivas anteriores, APP y Fuerza Popular han estado juntos. Parecería que ahora eso se ha roto. Adicionalmente, se está aprovechando la disputa entre Fuerza Popular y Renovación Popular por cooptar el nicho electoral de derecha popular que se están disputando. En esa lógica, Fuerza Popular ha jugado una carta buena para lo que ellos buscan, que es fidelizar a su nicho electoral y cooptar el bolsón electoral anti izquierdista que se estaba dividiendo con Renovación Popular. Es un poco temprano para decirlo, pero parece que ese nicho anti izquierdista está viendo con muy malos ojos la decisión de Renovación Popular por haber impulsado la vacancia y por haber llevado a un perulibrista a Palacio de Gobierno. Y parece ser que, en la lectura de Fuerza Popular, eso es beneficioso para ellos. Y por último diría que, en términos generales, Balcázar va a ser un Dina 2.0. Es probable que esté tan sujetado al Congreso que renuncie incluso a algunos de sus dogmas ideológicos y sea muchísimo más pragmático, al menos en la primera parte de su gobierno. Veremos cómo se comporta después de las elecciones.
APP votó por Balcázar, aunque lo niegue.
La lectura realista es que, sin el apoyo de APP, no se explica la gran cantidad de votos en respaldo a Balcázar. Nunca antes había habido una brecha tan grande entre las dos listas finales a la presidencia del Congreso, como se vio ahora. En los últimos 5 años, esta es la elección del presidente del Congreso con menos respaldo. Y eso se explica porque quienes usualmente perdían la elección era el mismo grupo. Que APP haya pasado a apoyar, como parece ser, una mesa directiva de Balcázar y su ascenso a la presidencia es lo más razonable. APP está jugando sus propias cartas. APP nunca ha dejado de estar en ninguna mesa directiva. Y APP tampoco ha dejado de tener una cuota relevante de poder en Palacio de Gobierno y en los ministerios. Parece ser que Jerí había sido, de todos, el que menos retribuyó a APP. Y en la situación en la que se encontraba, le resultaba más fácil ponerse del lado crítico de la corrupción y hacer el papel de quienes justificaban su decisión en función de las denuncias de actos de corrupción en las que está envuelto Jerí.
Las cuotas de poder se verán en el gabinete.
El fujimorismo y APP han entrado en conflicto y eso ha explicado el tipo de votación que hemos visto. APP es muchísimo más pragmático para negociar. Puede poner sobre la mesa lo que sea con tal de volver a asegurar la cuota en el poder. Hay que ver cómo van a ser las designaciones próximas en Essalud, el Minsa y otros campos donde ellos habían tenido hasta hace poco un poder significativo que habían perdido. Otra explicación es que Renovación Popular no calculó el costo de favorecer la vacancia sin antes asegurar los votos para respaldar a un reemplazo. Jugó la carta de “me pongo del lado moralmente más aceptable, que es criticar a Jerí y denunciar la corrupción, y distanciarme del fujimorismo, denunciándolos como quienes blindan a Jerí. El problema es que el fujimorismo leyó esto de otra manera.
¿Cómo explicar la estrategia de Fuerza Popular?
El fujimorismo leyó esto de manera más realista. Porque si bien hay un gran sector de la población que criticaba y señalaba la corrupción de Jerí con los empresarios chinos, cuando la encuesta de Ipsos de fines de enero preguntaba al respecto el 80% decía que sí había indicios de corrupción, pero 63% decía que Jerí debía mantenerse en el cargo. Es decir, la mayoría toleraba a Jerí. Había sospechas, pero no justificaban sacarlo del cargo. Esa fue la lectura de Fuerza Popular. Y luego le cargaron la irresponsabilidad del muerto de haber llevado a Perú Libre al gobierno a Renovación Popular. Porque eso implicaba disputarle los votos anti izquierda y representar la estabilidad. Habría que ver si en la siguiente encuesta hay un traslado de votos.
Quizás se abra una tercera opción. Avanza País se ha sumado a las críticas para pescar en río revuelto.
Eso es justo lo que te iba a decir. No es que las transferencias de voto funcionen de un candidato de derecha a otro directamente. En el Perú, un sector relevante de los votantes de López Aliaga ve con buenos ojos a otros candidatos, como López Chau. Y otros ven con buenos ojos a Keiko.
Sería contradictorio que vayan donde López Chau, porque Balcázar estuvo en su partido.
Exacto. En la mayoría de los casos las afinidades políticas funcionan por ideología, pero en los antis estamos hablando de nichos muy cerrados. En gente que jamás votaría por izquierda, por ejemplo, está el cruce entre Keiko y ‘Porky’, y quizás Avanza País. Es un nicho muy cerrado, pero que te asegura pasar a la segunda vuelta. Ahorita la discusión entre Keiko y ‘Porky’ no está en quién va a ganar el voto de aquellos indecisos. Ese porcentaje es absolutamente impredecible. Lo que sí es más predecible es fidelizar a tu nicho electoral: al anti izquierda y traerlo para tu lado. Si no es porkysta, podría ser keikista, podría ser Williams o podría ser algún otro. Pero como en general el voto de la mayoría tiene un componente utilitario, la gente va a terminar eligiendo la última semana según quién esté primero. Y quizás Williams, aunque sea más agradable, probablemente no vaya a terminar arriba de Keiko.
“ES RIESGOSO PARA LA IZQUIERDA”
El peruano vota por oposición. ¿Un izquierdista en Palacio podría favorecer a la derecha?
Tener a un candidato de izquierda en Palacio de Gobierno va a generar un activismo aún mayor de parte de la derecha. Y esto puede ser canalizado por varios candidatos a su favor. A mí me parece que eso es un hecho, sobre todo si es que este comienza a concentrar y reconcentrar los recuerdos de Castillo porque, entre Dina y hoy, la autoidentificación con la izquierda después de Castillo se redujo. Castillo estaba cerca de la memoria colectiva. Pero esa memoria no ha sido tan utilizada porque han aparecido otros representantes. Balcázar podría ser útil para ese activismo de derecha que está buscando constantemente a quién pegarle en el poder. Es riesgoso para la izquierda.
Además, Balcázar tiene similitudes con Castillo. No solo en su origen cajamarquino.
Balcázar parece ser alguien con muchos errores discursivos. Y se expone mucho a esos errores. El discurso de toma de mando fue absolutamente improvisado y casi cantinflesco. Yo sospecho que, así como no se filtró para hablar del matrimonio infantil, es muy probable que tenga errores discursivos a lo largo de su gobierno que generen polémica y le traigan un pasivo político. Los errores discursivos de Balcázar podrían ser aprovechados por la derecha.
¿Sería muy maquiavélico pensar que cierta derecha votó por él a propósito?
No hay que asignarle inteligencia a lo que puede ser explicado por la ineptitud.
