La reciente decisión del gobierno mexicano de promover incentivos fiscales para atraer rodajes internacionales ha generado controversia.
La medida, presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum junto a la actriz Salma Hayek, busca fortalecer la industria cinematográfica local, pero también ha desatado cuestionamientos sobre el rol de figuras con gran poder económico dentro del debate sobre financiación estatal.
Durante el anuncio oficial, Sheinbaum explicó que el objetivo es convertir a México en un polo atractivo para producciones globales, garantizando que actores, técnicos y trabajadores del sector participen en toda la cadena creativa.
Según la mandataria, la estrategia pretende evitar que las filmaciones extranjeras lleguen únicamente a grabar y se marchen sin generar desarrollo local.
La presencia de Hayek en el evento de ayer no pasó desapercibida. La actriz, que actualmente desarrolla un proyecto cinematográfico en Veracruz, recordó que en el pasado enfrentó dificultades para conseguir financiamiento dentro de México y defendió la necesidad de impulsar políticas públicas que respalden al sector audiovisual.
Sus declaraciones reavivaron el debate sobre el apoyo estatal al cine, especialmente considerando su éxito en Hollywood y su capacidad económica.
El tema cobró mayor visibilidad luego de que trascendiera que Hayek se reunió con Sheinbaum meses atrás para promover iniciativas en favor de la industria. También se generó polémica por su visita a Veracruz junto a Angelina Jolie, realizada en un helicóptero oficial, hecho que fue ampliamente comentado en medios y redes sociales.
Las críticas se centran en el contraste entre la solicitud de estímulos públicos y la fortuna personal de la actriz, estimada en cientos de millones de dólares, además de su vínculo con el empresario François-Henri Pinault, líder del conglomerado de lujo Kering. Para algunos sectores, el debate no cuestiona el impulso al cine, sino quiénes deberían liderar ese tipo de demandas dentro de la agenda pública.
Salma no dudó en lanzarle flores al gobierno. «Pero quizá lo que no teníamos era esta presidenta. La verdad al principio siempre trato de mantenerme alejada de la política, aquí tuve que empezar a infiltrarme un poquito, empezando por los estados donde se iba a filmar».
