Mario Ríos, vocero de la entidad, comentó a Gestión que, tras congelar el avance de obras de defensas ribereñas a finales del 2025, ya han recibido más de 50 demandas de contratistas que podrían derivar en arbitrajes si no se resuelven a la brevedad.
A ello, se suma otro riesgo: si bien se prevé un fenómeno de El Niño leve en los próximos meses para Perú, los estragos que generé podrían ser mayores si no se realizan ajustes a las obras ya avanzadas, lo que podría elevar su costo futuro, una vez se reactiven.
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Arbitrajes potenciales en el horizonte
Como contó Gestión, a mitad del 2025, la ANIN tuvo que paralizar alrededor de 20 obras en ejecución, todas heredadas de la ex ARCC, por falta de recursos. El MEF se mostró reacio a otorgar presupuesto extra, acusando escasez fiscal.
Si bien el ministerio realizó un par de desembolsos al cierre del año pasado, esto no solucionó totalmente el problema. Hoy, la situación se ha agravado ante la impaciencia de los contratistas comprometidos.
“Las paralizaciones podría generar un costo significativo para el Estado, no solo por el sobrecosto que trae reactivarla. Ya tenemos una avalancha de demandas de los contratistas, por falta de financiamiento y demora. Son más de 50 solicitudes formales”, aseguró Ríos.
Por ahora, precisó, las exigencias se manejan a nivel de la Junta de Prevención y Resolución de Disputas (JPRD), instancia contemplada en los contratos G2G para resolver discrepancias antes de llegar a arbitrajes. Para hacer frente, la ANIN ha reforzado su equipo legal.

Entrevista a Mario Ríos, asesor de la jefatura de la ANIN, para Diario Gestión. Fotos: Julio Reaño/@photo.gec.
En este caso, todas competen a los acuerdos firmados con Reino Unido para obras de reconstrucción con cambios. Sin embargo, el potencial riesgo de arbitrajes es alto. La ANIN aún debe S/ 800 millones a sus contratistas, de acuerdo a Ríos. Y ya empiezan a observar que los contratistas desconfían de la entidad.
“Esos S/ 800 millones serían un respiro. Hoy estamos perdiendo seriedad en términos de darles respuesta. Los contratistas, por ejemplo, ya tienen sobrecostos por volver a mover la maquinaría necesaria. Se oponen porque no hay seguridad de que se les pagará”, lamentó.
Por ahora, con los recursos asignados en el 2026, la ANIN viene realizando, según Ríos, una “cirugía especial” para pagar deudas y tratar de mitigar las demandas de los privados para evitar una escalada de las controversias.
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ANIN “responde” al MEF por renegociación anunciada de acuerdos G2G
Como es público, con la llegada de Denisse Miralles al MEF, la ministra dejó en claro que buscaría renegociar los acuerdos G2G que ha firmado el Estado peruano en los últimos años para evitar mayores contingencias fiscales.
Si bien en las últimas semanas las declaraciones de la ministra han estado centradas en proyectos a cargo del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), como la nueva Carretera Central y Vía Expresa Santa Rosa, Miralles sí dio una advertencia directa a la ANIN cuando llevaba recién semanas en el cargo.
“Le dijimos al jefe de la ANIN que no podía seguir impulsando proyectos sin tener recursos. Se lo dijimos no solo por la ANIN, sino para no dejar proyectos truncos y romper la cadena de pagos”, señaló a Gestión en noviembre.
Ahora, Ríos respondió al ministerio directamente. De acuerdo con el vocero de la ANIN, no es 100% cierto de que no existía presupuesto para las obras que dejó la ex ARCC. Si los hubo, pero hoy ya no están disponibles.
“Cuando se firmaron los contratos, se generó un fondo estimado en S/ 25 mil millones para asegurar su financiamiento. Es como pasa hoy en día: el Estado anuncia la compra de aviones militares, pero eso no se hace sin asegurar que existan reservas”, recalcó.

¿Qué pasó con ese dinero? ANIN cree que, tras los cambios de gobierno entre Pedro Castillo, Dina Boluarte y José Jerí, el fondo se utilizó para otros fines, generando la situación actual. Según Ríos, desconocen a qué gastos se destinaron, ya que el MEF ni la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) les han dado una respuesta clara al respecto.
Ríos recordó el universo contemplado. Son 56 contratos G2G que la ex ARCC firmó. Bajo esos acuerdos hay 194 proyectos por ejecutar. El vocero afirmó que, tras el mandato del MEF, se concentraron en aquellos proyectos que ya estaban iniciados, a nivel de diseño o avance físico. Si bien se contemplaba culminarlos entre 2026 y 2029, los plazos podrían alargarse por la falta de recursos.
Gestión consultó directamente al MEF por la existencia de este presunto fondo. En respuesta, la cartera señaló que ya habían abordado la problemática de los G2G. Recordaron también que están realizando una “revisión técnica integral de la cartera G2G con el objetivo de que los sectores titulares de los proyectos garanticen su sostenibilidad fiscal, viabilidad financiera y correcta priorización de las inversiones a su cargo”.
Al respecto, Ríos remarcó que la posición institucional de la ANIN no contempla, bajo ningún criterio, resolver ninguno de los 56 contratos que heredó de la ex ARCC. “No asumiremos esa responsabilidad. Sería grave: terminaría en arbitrajes. Ese paso no lo vamos a dar”, sostuvo.
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El Niño agravaría situación de obras suspendidas
Lo que sí hará la ANIN es un nuevo pedido formal de recursos extra al MEF. Ríos adelantó a Gestión que solicitarán al ministerio un desembolso de S/ 2,400 millones, que incluirá los S/ 800 millones de deuda ya señalados, para hacer frente a sus compromisos del 2026.
¿A qué se destinará la diferencia? El vocero fue claro: ante el arribo de El Niño en los próximos meses, se destinaría a evitar que su “golpe” sea mayor en las obras suspendidas, lo que agravaría aún más el potencial sobrecosto de reactivación.
“Ya se levantó la alerta para marzo y abril. Tenemos que reducir el impacto por las lluvias e inundaciones. Eso tendría costos no solo para las obras en sí, también podría generar escasez, afectar servicios básicos en las zonas aledañas. Eso es un costo elevado. Tenemos que prevenir”, comentó.

¿De qué obras se trata? Según una relación de proyectos compartidos con Gestión, en la programación para el 2026 hay 100 proyectos vinculados a evitar golpes como los del FEN. De ese total, 9 están a nivel de diseño definitivo.
Aquí, hay proyectos considerados por la ANIN como “emblemáticos”. En este grupo están las labores de drenaje pluvial de ciudades como Paita y Chiclayo además de labores de atención en ríos como Mala y Chancay.
En avance físico de obra hay otros proyectos clave para evitar embates de fenómenos climáticos comprometidos como la protección de quebradas en San Idelfonso (Trujillo) y protecciones en ríos como Olmos, Casma, Huarmey y otros.
“Tenemos colegios y hospitales por culminar también. En defensas ribereñas, con nuestro presupuesto actual, solo podemos cubrir 22 kilómetros. Con la demanda adicional, podríamos cubrir 115 kilómetros”, refirió Ríos.

