“El Apra tiene que reafirmar su posición de izquierda democrática”

Medio Perú y la vieja guardia aprista quedaron boquiabiertos con los resultados de las elecciones internas del Apra. Las ganó Enrique Valderrama, un joven militante de 38 años, que en la competencia dejó atrás a las caras más conocidas, incluida la de la hija de Alan García. Hoy Valderrama proyecta no solamente mantener la valla electoral para no perder la inscripción del partido, sino que cree que pasará a la segunda vuelta para luego ganarla y presidir así el tercer gobierno aprista.  

Cuenta Valderrama que su abuelo, que trabajaba como chofer de tráiler, soñaba con que su hijo se cultivara más que él así que le compró una gran biblioteca, la misma que su nieto décadas después devoraría precozmente. Con solo 13 años, tras haber leído varios clásicos y algunos libros de política internacional, Kike —como prefiere que lo llamen—, encontró el libro de Raúl Haya de la Torre, ‘El Antiimperialismo y El Apra’. 

Explica: “Eso me conectó con mi curiosidad intelectual y luego me llevó a la Casa del Pueblo”. Fue el primero de su familia en inscribirse al partido y, de hecho, guarda la ficha simbólica de su ingreso, cuando no tenía DNI. Valderrama cuenta luego sobre su acercamiento a los militantes de base. Lo impresionó especialmente Armando Villanueva, a quien acompaño de cerca durante sus últimos tres años, y por supuesto, tiene muy presente su relación con Alan García, con quien hablaba constantemente. Le pregunto qué le diría el expresidente sobre su postulación y responde con seguridad: “Si me viera ahora me alentaría y diría que la decisión de inscribirme como precandidato ha sido audaz”.

 

Es el más joven de la larga lista de candidatos para este 2026, ¿en qué lo favorece eso?

Creo que la militancia tomó la oportunidad sabiamente. El 70% de la gente encuestada quería una persona nueva, el reto ahora es demostrar que ese proyecto nuevo está encarnado en mi vocería.  

 

Y, ¿no podría un aprista joven recordar la inexperiencia del primer gobierno de AGP?

Es un razonamiento tentador en todo caso, pero esta no sería la primera vez de Enrique Valderrama, sino que sería la tercera vez del Apra. Creo que hay una diferencia ahí. Tengo una institución con 100 años de historia, con dos experiencias de gobierno, con técnicos, con intelectuales, y podemos tener sin duda las respuestas que el país necesita hoy, en el caso de la seguridad ciudadana, del crecimiento económico.

 

Aunque el Apra de hoy es mucho menos popular que el de Alan 1985 y 2016.

Como casi todos los partidos, lamentablemente hoy día no pasan desde un punto de vista del símbolo, del 6%. Digamos que estamos en una correlación de debilidades en todo caso y el Apra quiere salir de ese esquema planteando una agenda social, representando sectores de la juventud, las mujeres, los productores del campo, los pescadores artesanales, los transportistas, etcétera. Si nosotros representamos ese gran frente social, creo que podemos tener una atracción electoral interesante, lejos de los partidos que han gobernado estos últimos años.

 

¿Ve como una ventaja el no haber estado en el último Congreso?

Sin duda. Y además porque hemos hecho una oposición importante a temas que podrían catalogarse como penalmente sensibles respecto a la presidenta Boluarte, el tema Wayki, el asunto Rolex, las cirugías… y lo del presidente Jerí que si nos indignamos por Sarratea y la gorra de Castillo, la capucha y los lentes oscuros con empresarios chinos no es diferente.  

 

¿Cuál es la posición del candidato Valderrama frente a Jerí como vocero actual del Apra?

Jerí debe ser removido, definitivamente. No creo que tenga la dignidad de renunciar.  

 

¿Y qué piensa sobre partidos como Fuerza Popular, APP o Renovación Popular?

Creo que Fuerza Popular tiene el ADN del autoritarismo por la reivindicación sistemática a los 90. Creo que no hubo sobre eso un mea culpa real. Creo que Alianza para el Progreso y Acuña son el cáncer de la política peruana, lo he dicho, y particularmente en el norte del país. Creo que el señor López Aliaga es bastante bien intencionado, pero prometer que Lima va a ser potencia mundial y luego abandonar el cargo no me parece lo más elegante.

 

¿Cuál es la estrategia de campaña que tiene el Apra?

Estamos construyendo la unidad del partido. Desplazándome por todo el país, he estado en la sierra de Piura, en Huancabamba, prometiendo que vamos a construir la carretera Canchaque – Huancabamba. En Lambayeque, prometiendo los dos hospitales que hacen falta ahí. En La Libertad, viendo la solución del asunto de Pataz, de la extorsión, el sicariato. También Arequipa, hablando de Corío; en Cusco, del tema energético y próximamente estamos yendo al Vraem también. Creo que hay que tratar de peinar en estos sesenta y tantos días que queda, la mayor cantidad de lugares de todo el país.

 

¿Cuál es el fuerte de su plan de gobierno?

Sin duda el tema de la pacificación del país además de la generación de empleo son los dos pilares fundamentales. Yo creo que en el tema de la seguridad ciudadana tenemos que ir fuerte a un shock que implique potenciar la Policía Nacional, el control adecuado de las fronteras, una reforma del sistema penitenciario y que implique definitivamente sanciones más duras para aquellos policías, jueces y fiscales que traicionen al pueblo.

 

¿Cómo están los ánimos de los antiguos militantes y esta juventud que ha llegado?

Yo creo que hay una buena sinergia. Jugamos de memoria prácticamente, porque todos somos apristas de formación. Sí, creo que hay que tener algunos acentos ahora. Los acentos ahora tienen que ver con el tema social que estoy poniendo sobre el centro del debate. Creo que el Apra tiene que reafirmar su posición de izquierda democrática.

 

¿Después de las internas, recibiste la felicitación de Javier Velásquez Quesquén, por ejemplo?

Ahora esa situación ya no tiene sentido. Ya no es necesario a estas alturas, pero seguramente en el mitin de fraternidad apareceremos todos juntos.

 

Existe cierta molestia porque en las listas después de las internas han aparecido algunos que no fueron elegidos.

No, las reglas son bastante claras y había un espacio reservado por la ley del Estatuto al 20% de invitados. Puede haber molestias por decisiones políticas, pero los que han sido electos se han respetado y los que no han sido electos están entrando por el 20%, como invitados y son casos bastante aislados.

 

¿Pero qué piensa de ese fastidio que ha dado?

Lo respeto, pero estamos en otra etapa.

 

¿Cuál es esta etapa?

La etapa de la unidad del partido para encarar la campaña y tener un resultado victorioso el 12 de abril.  

 

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