Un juez federal de Estados Unidos determinó ayer lunes que la administración del presidente Donald Trump negó el debido proceso a cerca de 200 venezolanos deportados en marzo a la megacárcel de alta seguridad CECOT en El Salvador, y ordenó que se les otorgue la oportunidad de defenderse ante un tribunal.
La medida, dictada por el magistrado James Boasberg, exige que el gobierno presente antes del 5 de enero un plan para permitir que estos migrantes o regresen a EE. UU. o tengan acceso a audiencias judiciales donde puedan impugnar las acusaciones en su contra, que en muchos casos se basaron en supuestos vínculos con la organización Tren de Aragua sin pruebas claras.
Boasberg certificó la demanda colectiva contra la administración Trump, allanando el camino para que todas las personas enviadas al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador puedan cuestionar su expulsión bajo la invocación de la Ley de Enemigos Extranjeros (1798), una norma centenaria utilizada por Washington para justificar expulsiones en contextos de seguridad nacional.
El fallo recoge críticas del juez respecto a que los migrantes fueron expulsados «prácticamente sin previo aviso» y sin posibilidad de impugnar los fundamentos de sus deportaciones, lo que constituye, según el tribunal, una violación clara de las garantías constitucionales de debido proceso.
Reportaje censurado en Estados Unidos
Un segmento especial del programa 60 Minutes de la cadena estadounidense CBS que investigaba las deportaciones de venezolanos a la megacárcel CECOT en El Salvador fue retirado de su emisión programada en EE. UU. por decisión de la nueva editora en jefe, Bari Weiss.
La pieza, titulada ‘Inside CECOT’, incluía testimonios de venezolanos deportados por la administración de Donald Trump, quienes fueron enviados a la prisión de máxima seguridad CECOT, donde relatan condiciones brutales, torturas físicas y psicológicas durante su detención luego de ser expulsados de EE. UU., a menudo sin antecedentes penales ni procesos legales claros.
Weiss justificó la decisión de cancelar el reportaje apenas horas antes de su salida al aire con el argumento de que «no estaba listo» y que necesitaba más contexto y voces oficiales, incluido material con comentarios directos de funcionarios del gobierno estadounidense.
La corresponsal Sharyn Alfonsi, autora del segmento, disparó contra esa decisión en una nota interna, calificándola como una medida política más que editorial, ya que el trabajo había sido revisado por abogados y estándares de CBS, y afirmó que el gobierno rechazó participar en entrevistas sobre el caso.
Fue transmitido en Canadá
A pesar de que 60 Minutes no lo emitió en EE. UU., la versión completa se filtró y fue transmitida en Canadá a través de la cadena Global TV, lo que provocó que circulen copias en redes sociales y foros.
Este segmento tenía especial foco en los venezolanos deportados por Trump a CECOT, el centro penitenciario en El Salvador que ha sido objeto de denuncias por violaciones de derechos humanos y condiciones inhumanas de reclusión.
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