Me reencontré con mi amor del colegio (CASOS DEL CORAZÓN) | CASOS-DEL-CORAZON

Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Zulema, de 49 años, que nos escribe desde San Martín de Porres.

Doctora Magaly Moro, le escribo con el corazón lleno de dudas. El fin de semana pasado asistí a la fiesta de cumpleaños de un compañero de colegio. Nunca pensé que esa celebración por los 50 años de mi amigo me traería una revolución de sentimientos que no sé cómo manejar.

En la fiesta me reencontré con mi primer amor, aquel chico que me robaba los suspiros en la adolescencia y que no veía hace años. Al mirarnos, sentí que la química entre Jaime y yo seguía intacta. Conversamos y bailamos pegaditos toda la noche. Antes de despedirnos, intercambiamos nuestros números de teléfono con la firme promesa de volver a vernos muy pronto.

Ha pasado una semana desde esa noche mágica y mi celular no ha sonado ni una sola vez por su causa. No me atrevo a escribirle. Prefiero quedarme con la duda antes que confirmar que para él solo fui un simple pasatiempo de fin de semana.

Sé que la pasamos de maravilla. Sin embargo, ahora que tengo la mente fría, me aterra pensar que todo haya sido una ilusión pasajera del reencuentro. Me duele aceptar que sigo enganchada a un sentimiento del pasado que quizás para él ya no significa nada.

No quiero ser la pesada que busca atención donde ya no la hay, ni mendigar un interés que debería nacerle. Por eso recurro a usted, doctora, ¿qué me aconseja?

CONSEJO

Querida Zulema, entiendo tu temor al rechazo, pero no dejes que las dudas saboteen una bonita oportunidad. A veces los hombres son tímidos o temen incomodar, por lo que un saludo corto y casual de tu parte no te restará dignidad; al contrario, te dará la respuesta que necesitas para salir de la incertidumbre. Arriésgate a escribirle y sal de dudas. Suerte.

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