Pese a que el fenómeno de El Niño representa una amenaza para diversos sectores, sobre todo primarios, la construcción muestra mejores previsiones para el 2026 y el optimismo prima entre los actores de esta actividad.
Al menos así lo reflejan los resultados de la Encuesta de Expectativas Empresariales de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco). En junio, las proyecciones de operaciones de las empresas han crecido “sensiblemente” en comparación con las mediciones de meses anteriores.
Mientras que a inicios de año las expectativas eran más moderadas, la medición de junio revela que las empresas del sector ahora esperan que sus operaciones crezcan 9.4% durante el cierre del año.
¿Quiénes son los más optimistas?
El optimismo en el segmento de edificadores o inmobiliarios simplemente se disparó. Ahora proyectan un crecimiento del 11% para este año, duplicando sus expectativas de crecimiento frente a la medición de abril (5.5%).
Aunque en menor medida, se ve el entusiasmo de los proveedores, que ajustaron al alza sus estimaciones desde 7.6% a 9.1%; y lo mismo con los de infraestructura: de 5.8% a 8.1%.

Construcción. Fuente: Capeco
Sin embargo, el director ejecutivo de Capeco, Guido Valdivia, advierte que el “lindo escenario» de corto plazo que puede ser ensombrecido por el fenómeno de El Niño.
Cabe recordar que los pronósticos adelantan que El Niño podría ser fuerte y se extendería hasta el verano. Esto último es la clave pues cuando la anomalía climática se cruza con la temporada de lluvias, causa precipitaciones que también frenan el desarrollo de la actividad constructora.
Al ser consultado, el representante de Capeco recordó que existen antecedentes, como en el año 1983 en que la construcción experimentó una caída cercana al 9% debido a este fenómeno climático. Un efecto dependerá de la magnitud y zona de afectación.
“Probablemente estemos mejor preparados institucionalmente, ahora el país es más sólido, tiene más recursos (…) Es muy difícil hacer una estimación certera de esa situación, pero -aunque es un poco duro decirlo- cuando hay un nivel de afectación de la infraestructura, normalmente la construcción crece en los años siguientes porque hay que hacer un esfuerzo de reconstrucción. El impacto sobre la economía es más difícil de revertir en todo caso”, añadió.
Los pronósticos adelantan que El Niño podría ser fuerte y se extendería hasta el verano.
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Medidas ante El Niño
Ante la probabilidad del 60% de que se manifieste un Fenómeno de El Niño con intensidad “fuerte” entre octubre de 2026 y enero del próximo año, Capeco advierte efectos por la falta de una planificación territorial efectiva y la alta informalidad en la ocupación del suelo.
Valdivia señaló que esta situación no solo complica las labores de prevención y atención de emergencias, sino que también afecta directamente los procesos de producción especialmente porque las obras previstas para mejorar la prevención en las regiones del norte afectadas por el Niño costero del 2017 no se han terminado.
“Lo que tenemos también es una falta de planificación del territorio y una altísima informalidad en la ocupación del suelo. Esto dificulta las tareas de prevención, atención de emergencia e inclusive de la producción”, indicó.
Aunque el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha anunciado una partida de US$ 2,000 millones para enfrentar la emergencia, Valdivia resaltó que se requiere una estrategia integral de acondicionamiento del territorio y modernización de las ciudades para evitar que se repitan los mismos desastres cíclicamente.
Además, el representante de Capeco propuso la creación de una entidad macroregional para gestionar estas obras y sugirió que el mantenimiento se financie mediante una tarifa de servicio público, similar a la del agua o la luz.
