
Lo que para la Municipalidad Metropolitana de Lima representa un proceso de recuperación y ordenamiento urbano, para decenas de familias dedicadas a la venta de potajes tradicionales se ha convertido en una amenaza directa a su sustento económico.
Así lo denunció la Asociación de Vendedores de Potajes Limeños de la Alameda Chabuca Granda.
Asegura que las recientes intervenciones ejecutadas en este emblemático espacio del Centro Histórico incluyeron la demolición de los anfiteatros y el traslado de las comerciantes a una zona de escasa visibilidad, situación que ha provocado una drástica reducción de sus ventas.
Según reportes de la asociación, los ingresos diarios de las comerciantes han caído hasta en un 70% desde su reubicación temporal, afectando principalmente a mujeres jefas de hogar que durante años han mantenido viva una de las expresiones más representativas de la identidad gastronómica limeña.
Las vendedoras precisaron que respaldan las acciones destinadas a mejorar el orden y la seguridad de la ciudad; sin embargo, consideran que las medidas adoptadas no tomaron en cuenta el impacto económico y social sobre quienes forman parte de la tradición de la Alameda Chabuca Granda.
“Queremos una ciudad ordenada y moderna, pero eso no puede significar desaparecer a quienes durante décadas hemos contribuido con la cultura, el turismo y la gastronomía de Lima. Hoy nuestros clientes no nos encuentran y nuestras ventas se han desplomado”, señalaron representantes de la Asociación de Vendedores de Potajes Limeños de la Alameda Chabuca Granda
Las comerciantes ofrecen productos emblemáticos de la cocina tradicional peruana como anticuchos, picarones, mazamorra morada, arroz con leche y champús, siendo un punto de referencia para turistas nacionales y extranjeros que visitan el Centro Histórico.
Asimismo, advirtieron que la desaparición de los anfiteatros también representa la pérdida de espacios dedicados a expresiones artísticas y culturales que durante años dieron identidad a la alameda.
Exigen diálogo y reubicación adecuada
Ante esta situación, la Asociación de Vendedores de Potajes Limeños solicita a la Municipalidad Metropolitana de Lima:
*La instalación inmediata de una mesa de diálogo con los representantes de las comerciantes.
*Una reubicación visible y estratégica dentro del nuevo diseño de la Alameda Chabuca Granda.
*Medidas de mitigación económica mientras duren las obras de remodelación.
*La incorporación del corredor gastronómico tradicional como parte fundamental del proyecto de recuperación urbana.
Las afectadas sostienen que el desarrollo urbano y la recuperación de espacios públicos deben realizarse preservando el patrimonio cultural vivo y garantizando condiciones adecuadas para quienes forman parte de la historia y la identidad de la capital.
“La tradición gastronómica limeña no puede quedar relegada ni escondida. Modernizar la ciudad también significa proteger a quienes la representan”, concluyeron.
