
Cuando la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB) parece cerca de aceptar dialogar con el gobierno y así acabar con las protestas y los bloqueos de vías que paralizan al país, juntas vecinales de El Alto y miembros de piquetes que cierran pistas en gran parte del país insisten en que primero renuncie el presidente Rodrigo Paz.
Fueron 14 juntas vecinales de El Alto las que, al lado de organizaciones campesinas y delegaciones de obreros y mineros, se movilizaron ayer para reclamar la salida del presidente derechista, a la vez que acaben los problemas de desabastecimiento de alimentos, combustible y medicinas, y de alza de precios.
Rodrigo Paz se resiste a dejar el poder y evalúa sacar a los militares a las calles para enfrentar a sus opositores y acabar con los bloqueos.
¿Diálogo?
Una iniciativa de diálogo impulsada por el Parlamento, la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y activistas de derechos humanos se mantiene en pie y la COB está dividida entre aceptarla o no.
Ayer, las principales carreteras de La Paz seguían bloqueadas, como desde hace 33 días, desde el inicio de las movilizaciones que además llegan a diario hasta el centro de la urbe paceña exigiendo la renuncia del presidente.
Problema
Las ciudades de La Paz y El Alto reportan falta de alimentos, combustible e insumos médicos, lo que provoca caos y muerte.
Una paciente oncológica de 24 años perdió la vida en Bolivia porque no pudo ser trasladada de urgencia desde la ciudad andina de Oruro a La Paz. Es la quinta víctima mortal por falta de atención médica debido a los bloqueos.
El diputado centrista Carlos Alarcón presentó una ley para un referéndum revocatorio extraordinario en 3 meses.
