La empresa detrás de esa intensa actividad es Beijing Lightcone Interactive Technology, liderada por su fundador y CEO, Liu Zikang. Su producto, Polyface-X, fue desarrollado durante más de seis meses. Hoy es solo cabeza y cuello, pero este robot de imitación emocional es empleado para guiar a visitantes en zonas culturales y puntos escénicos, y acompaña a adultos mayores y niños en rutinas de aprendizaje.
Un motor interno imita el sistema emocional humano para que la interacción no sea rígida, sino cercana.
“Por ahora, los robots no pueden reemplazar la mayoría del trabajo humano. El futuro de la cooperación humano-robot es permitir que los robots asuman primero las tareas peligrosas”, afirmó Liu Zikang desde las oficinas que Huairou Science City cede a startups tecnológicas.
Los planes son claros: montar Polyface-X sobre un robot humanoide y dejar atrás la imagen fría del robot industrial.

Robot humanoide demostrando su capacidad de imitar movimientos y emociones para aplicaciones en turismo y entretenimiento. (Foto: EC)
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Expansión: Medio Oriente, EE.UU. y ¿América Latina?
La hoja de ruta comercial de Beijing Lightcone Interactive Technology ya tiene destinos: Medio Oriente y algunos estados de Estados Unidos. América Latina también figura como región de interés.
“Estamos muy abiertos. Nuestros colegas de mercado trabajan duro para expandir canales al exterior”, comentó Zikang a Gestión, aunque reconoció que por ahora no cuentan con recursos ni canales para Latinoamérica.
Dentro de ese plan, Perú aparece en el mapa. “No sabemos mucho sobre el mercado de robots en Perú, pero si hay una oportunidad, estamos dispuestos a hacerlo. Nos gustaría saber más”, manifestó.
Con un turismo en plena recuperación y con un destino cultural como Machu Picchu, el caso de uso podría impulsar el desarrollo de guías multilingües y con nuevas capacidades. Por el momento, la dificultad para la empresa no es técnica, sino comercial: Lightcone Interactive todavía no tiene distribuidores en América Latina, pero está a la expectativa de conseguir uno.

El CEO Liu Zikang impulsa la expansión internacional de robots emocionales hacia Medio Oriente y Estados Unidos, con América Latina como mercado potencial. (Foto: EC)
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El financiamiento y el futuro con un robot “todo terreno”
Polyface-X se sostiene con tres fuentes: capital del mercado, subsidios para “transformación del producto” y el ahorro genera Huairou Science City al entregar fábrica y oficinas a empresas nuevas. Así, se libera presupuesto para investigación y desarrollo (I+D).
Sin embargo, Zikang prefiere ser moderado en sus expectativas, al considerar que los robots actuales son de propósito específico: turismo, educación, investigación científica y algunos procesos industriales. En ese sentido, reconoció que un robot de uso general que reemplace a un humano en cualquier tarea tomaría entre cinco y 10 años.
“Si se quiere reemplazar humanos para hacer un montón de trabajo, pienso que aún necesitamos resolver muchos problemas en la industria”, sostuvo.
