
El Gobierno de Bolivia acusó al exmandatario Evo Morales de enviar buses a La Paz para “generar violencia y caos”, en medio de la crisis por los conflictos sociales y bloqueos de carreteras que atribuyó a “intereses narcoterroristas”.
“Esta no es una protesta, es una acción criminal” con “personas enviadas por Evo Morales” para “generar violencia y caos” al cerrar paso a productos de primera necesidad, indicó el Ministerio de Obras Públicas.
Acusación presidencial
A su turno, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, aseguró que no permitirá que “intereses narcoterroristas” intenten “destruir la democracia”, mientras evalúa dar control a los militares para acabar con las protestas.
“Bolivia defiende su democracia con instituciones, con diálogo y con el respaldo de su pueblo”, acotó.
Las seis federaciones de cocaleros afines a Evo Morales radicalizaron sus medidas de presión para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Sin embargo, la COB, mineros y sectores sociales ajenos a Evo Morales son los que dirigen las protestas.
Policías encapuchados
En tanto, policías encapuchados secuestraron y golpearon -incluso con patadas al tenerlos en el piso, como se observa en un video- a cinco dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) y a autoridades originarias campesinas del sector de Achacachi, en Puente Bolivia, en la ciudad de El Alto.
La COB y gremios campesinos, mineros, magisteriales y de mujeres mantienen bloqueadas a importantes vías del país para exigir la renuncia del presidente Paz y que se dicten medidas ante el alza de precios y la escasez de combustibles y medicinas.
El presidente Rodrigo Paz promulgó ayer una ley que permitirá a los militares tomar el control ante protestas sociales.
