Gasto de los hogares pierde impulso en mayo, mes de elecciones generales: ¿los peruanos se moderarán más en los próximos meses? | ECONOMIA

Este resultado es el más bajo desde octubre, lo que implica una desaceleración del consumo a su menor nivel en poco más de medio año.

La desaceleración se produjo en un contexto donde el poder adquisitivo de las familias siguió afectado por el incremento de los precios, con una inflación de 3.9% en mayo, y una menor confianza de los consumidores.

A ello se suma que continúa diluyéndose el efecto de los retiros de fondos de AFP iniciados en noviembre del año pasado, que impulsaron significativamente el gasto de los hogares durante los últimos meses.

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Para Vanessa Belapatiño, economista senior de BBVA Research, estos resultados muestran una normalización de los niveles de consumo y no un enfriamiento del gasto.

Ya esperábamos un menor crecimiento ligado al agotamiento de los retiros de fondos y de aquí en adelante, la tasa que vamos a ver estará limpia de este impulso. La tasa actual todavía corresponde a la dinámica promedio que ha tenido el indicador desde que tenemos muestra, entonces está dentro del crecimiento normal”, comentó a Gestión.

Por ahora, precisó el estudio, el consumo continúa siendo apoyado por la expansión del crédito de consumo, el crecimiento del empleo formal y el aumento de los ingresos de los trabajadores.

Con este resultado, el Índice Big Data de Consumo acumuló un crecimiento de 11.2% entre abril y mayo, por debajo del 17.4% registrado en el primer trimestre.

El crecimiento del consumo privado se moderó en mayo debido al aumento de la inflación y al agotamiento del efecto de los retiros previsionales. (Imagen: BBVA Research)

El crecimiento del consumo privado se moderó en mayo debido al aumento de la inflación y al agotamiento del efecto de los retiros previsionales. (Imagen: BBVA Research)

¿En qué gastaron más los peruanos?

El informe de BBVA -que mide las compras con tarjetas de crédito y débito- mostró que, en mayo, el consumo se desaceleró en la mayoría de sectores, incluso en productos y servicios básicos.

Si bien es cierto en la mayoría de categorías ha habido una desaceleración, todavía vemos crecimientos importantes en transportes, moda y belleza, bienes del hogar y en otras compras a pesar de la moderación”, indicó Belapatiño.

Durante mayo, el mayor crecimiento del gasto se observó en Transporte, que aumentó en 25.6%. Las transacciones en transporte se elevaron debido a un mayor uso de taxis y pedidos de delivery (79%), y en menor medida por la compra de combustible (19.5%).

Este componente fue el único que, junto con Turismo, mostró una ligera aceleración respecto de los meses previos. En el caso del sector de Turismo, el aumento del gasto fue de 1.1%, lo que representó una recuperación tras un mes en negativo, debido a mayores pagos en alojamientos y más demanda de tours.

Otro de los rubros con mayor avance, pese a la desaceleración, fue el de Moda y Belleza, cuyas ventas aumentaron en 19.5% en mayo. Dentro de este rubro, avanzaron los gastos en prendas y accesorios de moda (19.3%), así como en salones de belleza y spa (6.2%).

También se observó un crecimiento en la categoría denominada “Otras compras”, que incluye los consumos en tiendas, productos electrónicos, videojuegos y fotografía. Este tipo de compras aumentó 19.2%, principalmente, por el mayor gasto en tiendas por departamento, que equivale a casi un tercio del consumo en ese rubro.

El gasto en moda, transporte, tiendas por departamento y artículos para el hogar continúa mostrando un fuerte dinamismo. (Imagen: BBVA Research)

El gasto en moda, transporte, tiendas por departamento y artículos para el hogar continúa mostrando un fuerte dinamismo. (Imagen: BBVA Research)

¿Cómo les fue a los rubros de consumo básico?

El gasto en Alimentos avanzó a un menor ritmo, creciendo 5.1% principalmente por el consumo en restaurantes. El resultado estuvo frenado por una caída en el gasto en supermercados, que representa más de la mitad de las compras del rubro.

En tanto, las transacciones en Salud crecieron 10.1%, moderado por un menor ritmo de gasto en clínicas, farmacias y boticas.

Por otro lado, una de las principales caídas se dio en Educación, donde el gasto retrocedió 2.1%. Este retroceso se observó ante menores pagos en universidades e institutos (-5.5%), que implican casi S/ 7 de cada S/ 10 que se gasta en esta categoría.

El mayor retroceso se observó en el rubro de Entretenimiento, que anteriormente había alcanzado la mayor alza. En mayo, el gasto en entretenimiento tuvo una contracción de 8% debido a un menor consumo en cines, teatros y espectáculos pues las transacciones en estos negocios disminuyó 48.9%.

¿Cambio de gobierno podrían afectar el consumo en los próximos meses?

Aunque en ciertos indicadores económicos el proceso electoral empieza a ganar peso, los especialistas consideran que cualquier impacto sobre el consumo tardaría varios meses en hacerse visible.

Belapatiño explicó que el gasto de los hogares depende, principalmente, de variables como el empleo y los ingresos, que hasta ahora mantienen una evolución favorable. Estas podrían verse afectadas o mejoradas dependiendo de las prioridades que anuncie el próximo gobierno.

El consumo tiene un efecto retrasado y depende de la liquidez que tienen los hogares. Si hubiera algún efecto por las elecciones, se vería en meses posteriores a través de las expectativas de crecimiento económico e inversión, lo que desemboca en el empleo y finalmente en el consumo (…) Dependerá de en qué se enfoque el nuevo gobierno y qué priorice, si el gasto público o el privado. El consumo podría verse afectado meses después si hay un menor crecimiento del trabajo o los ingresos”, sostuvo.

En ese sentido, indicó que las expectativas de consumo privado para junio y julio se encuentran alrededor de los números actuales, y no se prevé una mayor caída del crecimiento del indicador.

A su vez, Guillermo Boitano, director de la Carrera de Economía de la Universidad de Lima, consideró que incluso si la incertidumbre política afectara las expectativas empresariales en los próximos meses, el impacto sobre el empleo y posteriormente sobre el consumo recién se sentiría el próximo año.

Incluso si la incertidumbre política afectara las expectativas empresariales en los próximos meses, el impacto sobre el empleo y posteriormente sobre el consumo recién se sentiría el próximo año. | Andina

Incluso si la incertidumbre política afectara las expectativas empresariales en los próximos meses, el impacto sobre el empleo y posteriormente sobre el consumo recién se sentiría el próximo año. | Andina

Incluso si esa cadena se activara hoy, entre el deterioro de expectativas y su reflejo en menor contratación y salarios, transcurren al menos dos trimestres; y solo después de ese ajuste laboral el consumo lo acusaría. Un freno inversor que se materializara en el segundo trimestre de 2026 no sería visible en el consumo antes de inicios de 2027”, explicó.

Asimismo, advirtió que un escenario de mayor incertidumbre también podría traducirse en condiciones crediticias más restrictivas, elevando el costo del financiamiento para los hogares.

Por ello, consumos en bienes duraderos y sector inmobiliario podrían verse afectados si aumenta la incertidumbre económica, debido a que dependen del acceso al crédito y de las expectativas de los hogares.

Los sectores con mayor probabilidad de sostener el gasto son comercio y servicios. Históricamente, estas actividades concentran la mayor parte del consumo corriente de los hogares, que incluye alimentos, vestimenta, entretenimiento y transporte. El ciclo económico actual, relativamente favorable, constituye un soporte para la demanda interna”, añadió.

En tanto, Belapatiño recordó que los gastos no básicos suelen ser los primeros en reducirse cuando desaparecen ingresos adicionales. Por ello, rubros como entretenimiento, turismo, moda, belleza y bienes para el hogar podrían mostrar una moderación gradual en adelante, mientras que alimentos, transporte, educación y salud tenderían a mantenerse más estables por su carácter esencial.

SOBRE EL AUTOR

Guadalupe Gamboa

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.

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